### SB 2.1.7

> प्रायेण मुनयो राजन्निवृत्ता विधिषेधतः ।\
> नैर्गुण्यस्था रमन्ते स्म गुणानुकथने हरेः ॥७॥

> prāyeṇa munayo rājan\
> nivṛttā vidhi-ṣedhataḥ\
> nairguṇya-sthā ramante sma\
> guṇānukathane hareḥ

*prāyeṇa*—principalmente; *munayaḥ*—todos los sabios; *rājan*—¡oh, rey!; *nivṛttāḥ*—por encima; *vidhi*—principios regulativos; *sedhataḥ*—de las restricciones; *nairguṇya-sthāḥ*—situados en el plano trascendental; *ramante*—se complacen en; *sma*—claramente; *guṇa-anukathane*—describiendo las glorias; *hareḥ*—del Señor.

**¡Oh, rey Parīkṣit!, los trascendentalistas más elevados de todos, que se encuentran por encima de las restricciones y los principios regulativos, son principalmente quienes se complacen en describir las glorias del Señor.**

El trascendentalista más excelso es un alma liberada y, por consiguiente, no se halla dentro del ámbito de los principios regulativos. Un neófito, que está destinado a ser elevado al plano espiritual, es guiado por el maestro espiritual bajo principios regulativos. Se le puede comparar con un paciente que es tratado bajo diversas restricciones, bajo la jurisdicción médica. Por lo general, esas almas liberadas también se complacen en describir las actividades trascendentales. Como se mencionó anteriormente, puesto que Nārāyaṇa, Hari, la Personalidad de Dios, está más allá de la creación material, Su forma y Sus atributos no son materiales. Los trascendentalistas más excelsos, o las almas liberadas, Lo comprenden mediante la avanzada experiencia del conocimiento trascendental, y por ello se complacen en la discusión de las cualidades trascendentales de los pasatiempos del Señor. En el Bhagavad-gītā, la Personalidad de Dios declara que Su aparición y Sus actividades son todas divyam, o trascendentales (Bg. 4.9). El hombre común, que está bajo el hechizo de la energía material, da por sentado que el Señor es como uno de nosotros y, por lo tanto, se niega a aceptar la naturaleza trascendental de la forma, el nombre, etc., del Señor. El trascendentalista más excelso no está interesado en nada material, y el hecho de que se interese por las actividades del Señor es prueba concluyente de que el Señor no es como uno de nosotros en el mundo material. También en las Escrituras Védicas se confirma que el Señor Supremo es uno, pero que Él está ocupado en Sus pasatiempos trascendentales en compañía de Sus devotos puros, y que, simultáneamente, Él está presente como la Superalma, una expansión de Baladeva, en el corazón de todas las entidades vivientes. Por lo tanto, la perfección más elevada de la comprensión trascendental consiste en complacerse en oír y describir las cualidades trascendentales del Señor, y no en fundirse en Su impersonal existencia Brahman, como aspira el monista impersonalista. El verdadero placer trascendental se experimenta en la glorificación del trascendental Señor, y no en el sentimiento de estar situado en Su aspecto impersonal. Pero hay también otros que no son los trascendentalistas más excelsos, sino que están en un estado inferior, y que no se complacen en describir las actividades trascendentales del Señor. Más bien, discuten dichas actividades del Señor de un modo formal, con el propósito de fundirse en Su existencia.
