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Más allá de las leyes de la naturaleza

En la vida materialista no podemos controlar nuestros sentidos y mente. La mente dicta: «Disfruta de tus sentidos de esta manera», y nosotros disfrutamos de nuestros sentidos. Vida materialista significa complacencia de los sentidos. Este proceso de complacencia de los sentidos continúa vida tras vida. En las muchas variedades de vida hay diferentes niveles de complacencia de los sentidos. Kṛṣṇa es tan bondadoso que nos ha dado plena libertad para complacer nuestros sentidos.



Somos parte integral de Kṛṣṇa; tenemos pequeñas partículas de todos los deseos de Kṛṣṇa. Nuestra existencia es una pequeña partícula de la de Dios, tal como una pequeña partícula de oro posee todas las cualidades del oro original. Kṛṣṇa tiene la propensión a la complacencia de los sentidos. Él es el complacedor de los sentidos original. Se afirma en el *Bhagavad-gītā* que Kṛṣṇa es el disfrutador supremo. Nuestro espíritu de disfrute existe porque existe originalmente en Kṛṣṇa.



El *Vedānta-sūtra* dice que todo se origina en Kṛṣṇa. Param Brahman, o la Verdad Absoluta, significa aquello de lo cual todo se genera. En consecuencia, nuestro deseo de complacencia de los sentidos viene de Kṛṣṇa. He aquí la complacencia de los sentidos perfecta: Kṛṣṇa y Rādhārāṇī. Los jóvenes y las jóvenes intentan de forma similar disfrutar de sus sentidos, pero ¿de dónde viene esta propensión? Viene de Kṛṣṇa. Porque somos parte integral de Kṛṣṇa, la cualidad del deseo de complacencia de los sentidos existe dentro de nosotros. Pero la diferencia es que estamos tratando de complacer nuestros sentidos en el mundo material; por eso estamos pervertidos. En la conciencia de Kṛṣṇa, uno complace sus sentidos en asociación con Kṛṣṇa. Entonces es perfecto.



Por ejemplo, si hay un dulce agradable o algún alimento apetitoso y el dedo lo recoge, no puede disfrutarlo. El alimento tiene que ser dado al estómago, y entonces el dedo también puede disfrutar. De forma similar, no podemos complacer nuestros sentidos directamente. Pero cuando nos unimos con Kṛṣṇa, cuando Kṛṣṇa disfruta, entonces nosotros podemos disfrutar. Esa es nuestra posición. El dedo no puede comer nada independientemente; no puede disfrutar del dulce agradable. El dedo puede recogerlo y ponerlo en el estómago, y cuando el estómago disfruta, entonces el dedo disfruta.



Tenemos que purificar la propensión de la complacencia material de los sentidos. Eso es conciencia de Kṛṣṇa. Para la conciencia de Kṛṣṇa tenemos que purificarnos. ¿Cuál es esa purificación? No podemos disfrutar nada directamente, de modo que tenemos que disfrutar a través de Kṛṣṇa. Por ejemplo, tomamos prasādam. El buen prasādam, el alimento que se prepara, no se toma directamente; lo tomamos a través de Kṛṣṇa. Primero, lo ofrecemos a Kṛṣṇa, y luego lo tomamos.



¿Cuál es la dificultad? No hay dificultad, pero uno se purifica. El proceso de comer es el mismo, pero si uno come directamente, queda enmarañado en lo material. Sin embargo, si se ofrece a Kṛṣṇa y luego se toma, uno queda libre de toda contaminación de la vida material. Eso se afirma en el *Bhagavad-gītā*. Los devotos toman prasādam después de ofrecerlo a Kṛṣṇa. A eso se le llama sacrificio. Lo que sea que uno ofrezca a Kṛṣṇa o Viṣṇu se llama sacrificio. Todo lo que hacemos aquí, dentro de este mundo material, es algún tipo de actividad pecaminosa, aun cuando no lo sepamos. Matar es actividad pecaminosa, aun si no matamos voluntariamente. Cuando uno camina por la calle, está matando muchos animales. Siempre que uno bebe agua, también está matando. Debajo de una vasija de agua hay muchas hormigas y microbios que están siendo matados. Siempre que uno enciende fuego, hay muchos microbios pequeños que también se queman en el fuego. Cuando uno muele especias con un mortero y una mano de mortero, muchos microbios pequeños mueren.



Somos responsables de esto. Voluntaria o involuntariamente, nos estamos enredando en muchas actividades pecaminosas. Por eso, el *Bhagavad-gītā* dice que si uno toma los restos de alimento después de ofrecer sacrificio, queda libre de toda contaminación. De lo contrario, quien cocina para comer personalmente sin ofrecer a Kṛṣṇa simplemente está comiendo reacciones pecaminosas. Esa es nuestra posición. Así pues, se afirma que, debido a que la gente generalmente no puede controlar sus sentidos, se ocupa en el modo de vida materialista en el que tienen lugar repetidos nacimientos y muertes en diferentes especies.



No sé cuál es mi próxima vida, pero la próxima vida vendrá. Ante nosotros hay muchas especies de vida; puedo nacer en cualquiera de ellas. Puedo convertirme en un semidiós, puedo convertirme en un gato, puedo convertirme en un perro, puedo convertirme en Brahmā: hay tantas formas de vida. En la próxima vida tendré que aceptar una de estas formas, aun cuando no quiera. Supongamos que alguien pregunta: «¿En tu próxima vida te gustaría tomar la forma de un perro o un cerdo?». No me gustaría. Pero la ley de la naturaleza dice que después de abandonar este cuerpo, cuando yo ya no exista en este cuerpo, tendré que aceptar otro cuerpo de acuerdo con mi karma. Eso está en manos de la naturaleza. Lo dispone una supervisión superior. Uno no puede ordenar: «Dame el cuerpo de Brahmā, dame el cuerpo de Indra o de un rey o de algo exaltado». Eso no está en tus manos ni en las mías; será juzgado por la agencia superior de Dios, Kṛṣṇa, y se te dará un cuerpo. Por lo tanto, es nuestro deber preparar un cuerpo que nos ayude a regresar a Kṛṣṇa. Eso es conciencia de Kṛṣṇa.



Prahlāda Mahārāja, una gran autoridad, dice que uno debe recibir instrucción de otros. Uno debe recibir instrucción de un guru, un maestro espiritual. Uno no debería recibir instrucción de nadie a menos que lo acepte como guru. Pero aun quien tiene un buen guru no puede permanecer consciente de Kṛṣṇa si está decidido a permanecer en este mundo material. Si mi determinación es permanecer en este mundo material para disfrutar de la vida material, entonces para mí la conciencia de Kṛṣṇa es imposible.



Todos en el mundo material están ocupados en toda clase de actividades políticas, filantrópicas y humanitarias para hacer la vida material feliz y próspera, pero esto no es posible. Uno debería comprender que en el mundo material, por mucho que intente hacer ajustes, no puede ser feliz. Para citar un ejemplo que he dado muchas veces: si sacas un pez del agua, puedes darle una cama de terciopelo muy cómoda, pero aun así el pez no puede ser feliz; morirá. Porque el pez es un animal del agua, no puede ser feliz sin agua. De forma similar, todos somos alma espiritual; a menos que estemos en la vida espiritual o en el mundo espiritual, no podemos ser felices. Esa es nuestra posición.



Todos intentan alcanzar esa comprensión espiritual. Pero no sabemos cómo. Por consiguiente, estamos intentando ser felices aquí, en condiciones materiales. Nos estamos frustrando y confundiendo. Así pues, tenemos que abandonar esta idea de que seremos muy felices haciendo ajustes en este mundo material. Entonces la conciencia de Kṛṣṇa será efectiva.



Los muchachos y muchachas que son nuestros estudiantes han sido muy desdeñosos con el modo de vida materialista. Sus padres y tutores no son pobres. No hay escasez de alimento ni de disfrutes materiales. ¿Por qué se están frustrando? Podéis decir que como la India es pobre la gente está frustrada, pero ¿por qué se han frustrado los muchachos y muchachas estadounidenses? Esa es la prueba de que el modo de vida materialista no puede haceros felices. Uno puede seguir durante algún tiempo tratando de ser feliz, pero la felicidad nunca vendrá de la vida materialista. Eso es un hecho. Quienes están tratando de ser felices mediante ajustes materiales no pueden aceptar la conciencia de Kṛṣṇa. La frustración y la confusión con la vida materialista es la cualificación para acudir a la conciencia de Kṛṣṇa. Estos muchachos y muchachas tienen una buena cualificación; están acudiendo a la conciencia de Kṛṣṇa. Hay un verso en el *Śrīmad-Bhāgavatam* que afirma que a veces, para mostrar favor especial a Sus devotos, Kṛṣṇa les quita toda opulencia material. Por ejemplo, los Pāṇḍavas fueron despojados de su reino, aunque Kṛṣṇa estaba presente allí. Kṛṣṇa estaba presente como su amigo, y aun así fueron despojados de su reino. Perdieron su propiedad, su esposa fue insultada y fueron expulsados al bosque.



Esta pregunta fue planteada por Yudhiṣṭhira Mahārāja a Kṛṣṇa. «¿Cómo es posible —inquirió indirectamente— que Tú seas nuestro amigo y que seamos puestos en semejante dificultad?». Kṛṣṇa respondió a Yudhiṣṭhira Mahārāja: «Este es Mi favor especial». A veces no podemos comprender el favor especial de Kṛṣṇa.



Así que esta frustración de los jóvenes estadounidenses e ingleses con el modo de vida materialista es una buena señal para aceptar la conciencia de Kṛṣṇa. Por supuesto, uno no necesita volverse pobre para aceptar la conciencia de Kṛṣṇa. Pero si alguien tiene el deseo de avanzar espiritualmente y al mismo tiempo disfrutar de la vida material, eso no es posible. Son dos aspiraciones contradictorias. Uno debe estar determinado a ser feliz en la vida espiritual. Esa es la verdadera felicidad.



Esta forma humana está especialmente destinada a llegar a ese nivel de vida espiritual mediante tapasya, rechazando voluntariamente el modo de vida materialista. En la historia de la India hubo muchos grandes reyes como Bharata Mahārāja que incluso a una edad muy temprana practicaron tapasya. Bharata Mahārāja, a la edad de solo veinticuatro años, dejó a su joven esposa, a sus pequeños hijos y todo el imperio Bhāratavarṣa y se fue al bosque a meditar. Hay muchos casos semejantes. A Prahlāda Mahārāja le preguntó su padre, Hiraṇyakaśipu: «¿Quién te ha enseñado esta conciencia de Kṛṣṇa?». El hijo de un rey no se mezcla con nadie más; simplemente toma lecciones de los maestros designados. ¿Cómo es, entonces, que este niño, que solo tenía cinco años, tenía tanta conciencia de Kṛṣṇa? Su padre se sorprendió, así que le preguntó: «¿Cómo has aceptado la conciencia de Kṛṣṇa?». La respuesta fue: «Mi querido padre, la conciencia de Kṛṣṇa no puede ser alcanzada por una persona como tú, cuyo trabajo es siempre simplemente disfrutar de este mundo material». Hiraṇya significa oro, y kaśipu significa cama blandamente acolchada.



La vida materialista se pasa masticando lo ya masticado. Tomemos, por ejemplo, a un padre. Un padre sabe que tiene responsabilidades, así que trabaja duro para mantener a su familia. Es muy difícil mantener un alto nivel de vida en esta era, de modo que uno tiene que trabajar muy duro y emplear a su hijo del mismo modo. A pesar de la muy mala experiencia con la vida materialista, aun así uno emplea a su hijo del mismo modo. Esto sucede una y otra vez, así que es como masticar cosas ya masticadas. Una vez he masticado caña de azúcar y sacado su jugo, se tira a la calle, y si alguien quiere probarla para ver cuán dulce es, está masticando lo ya masticado. Igualmente, no tenemos muy buena experiencia con esta vida materialista, esta dura lucha por la vida, pero los seres humanos, como se afirma en el *Śrīmad-Bhāgavatam*, nacen de la cualidad de la pasión. Hay tres cualidades en el mundo material: bondad, pasión e ignorancia. Porque la gente está en la modalidad de la pasión, les gusta trabajar muy duro. Ese trabajo duro se considera felicidad. En Londres se ve a todos ocupados en trabajo duro. Por la mañana, todos los autobuses y camiones viajan con gran velocidad, y la gente va a la oficina o a la fábrica desde la mañana hasta bien entrada la noche. Trabajan duro, y a eso se le llama avance de la civilización. Algunos se frustran; no lo quieren. Habrá frustración, después de todo, es trabajo duro. Los cerdos también trabajan duro día y noche, pensando: «¿Dónde hay excremento? ¿Dónde hay excremento?». Ese es su asunto. Por lo tanto, en cierto sentido este tipo de civilización es una civilización de cerdos y perros. No es civilización humana. Civilización humana significa sobriedad. Uno debería ser inquisitivo. Un ser humano debería ser inquisitivo para saber estas cosas: ¿Quién soy? ¿Por qué se me ha puesto en esta condición de trabajar muy duro para obtener solo unos pocos granos? ¿Por qué estoy en esta situación incómoda? ¿De dónde vine? ¿Adónde tengo que ir? El *Vedānta-sūtra* comienza afirmando que un ser humano debería ser inquisitivo para saber quién es, de dónde viene y adónde tiene que ir. La conciencia de Kṛṣṇa es para aquellos que han llegado a detestar este mundo material. Son buenos candidatos para desarrollar la conciencia de Kṛṣṇa. Ellos indagarán por qué estos hombres trabajan tan duro y cuál es su meta en la vida.



Eso se responde en el *Śrīmad-Bhāgavatam*. La gente trabaja tan duro porque en realidad no sabe cuál es la meta de la vida. Todos dicen que cuidan de su propio interés, pero no saben cuál es su propio interés. Na te viduḥ svārtha-gatiṁ hi viṣṇu. Debería saber que su verdadero interés es progresar hacia Viṣṇu, la Suprema Personalidad de Dios. No lo saben. ¿Por qué no lo saben? Porque tienen esperanzas que son muy difíciles de cumplir. Puedo tener esperanza de algo que es posible; eso es bueno. Pero si tengo esperanza de algo que nunca es posible, esa es una esperanza que nunca se cumplirá.



Somos una composición de las energías externa e interna de Dios. La energía externa burda es este cuerpo material burdo, y la energía externa sutil es la mente, el ego y la inteligencia. Detrás de ambas energías —la energía externa burda y la energía externa sutil— está el alma, la energía interna. Este cuerpo está hecho de tierra, agua, fuego, aire y éter. A esto se le llama energía externa burda, y hay también una energía externa sutil de mente, inteligencia y ego falso. Y detrás de eso, el alma está ahí.



Soy el propietario de este cuerpo. Así como uno está cubierto por una camisa y un abrigo que son externos a su cuerpo real, de forma similar, estamos cubiertos por este cuerpo burdo hecho de tierra, agua, fuego, aire y éter, que es la energía externa burda de Dios, o Kṛṣṇa, y la mente, el ego y la inteligencia, que son sutiles. Así estamos cubiertos.



Puedo pensar que simplemente por tener una bonita camisa y un buen abrigo puedo ser feliz, pero ¿es posible? A menos que uno coma bien, a menos que uno duerma bien, a menos que uno tenga su complacencia de los sentidos, ¿será feliz simplemente poniéndose una camisa y un abrigo costosos? No. Eso no es posible. Queremos ser felices mediante el ajuste de esta energía externa. Eso no puede ser. Eres alma espiritual: debes tener alimento espiritual, debes tener una vida espiritual, y entonces podrás ser feliz. Así como no puedes ser feliz simplemente por tener una bonita camisa y un buen abrigo, de forma similar, simplemente con el modo de vida materialista no puedes ser feliz. Hay materia burda y materia sutil. La materia burda incluye edificios rascacielos altos, máquinas, fábricas, buenos caminos, buenos automóviles, etc. La materia sutil incluye buenas canciones, poesía, filosofía, etc. La gente trata de ser feliz con esta existencia material burda y sutil. Eso no puede ser.



¿Por qué la gente ha aceptado este tipo de civilización? Porque está dirigida por líderes ciegos. Estamos conduciendo este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, y muy pocos están interesados. Pero suponed que anunciamos alguna falsedad: «Si seguís este camino, en seis meses os convertiréis en Dios y seréis todopoderosos». Mucha gente vendría. Esto es realmente un ciego guiando a otros ciegos. Suponed que un ciego dice: «Muy bien, venid, seguidme. Os ayudaré a cruzar esta transitada calle Mulberry». Él es ciego, y los seguidores también son ciegos. El resultado será que serán atropellados por algún automóvil o camión y todos morirán.



No sabemos que estamos atados por las estrictas leyes de la naturaleza material. ¿Cómo podemos liberarnos de esta esclavitud material? Tenemos que recibir instrucción de aquellos que no son ciegos, cuyos ojos están abiertos y que están liberados de esta esclavitud material. Uno debe recibir instrucción de tales personas, y entonces comprenderá su propio interés. De lo contrario, si quien es ciego recibe instrucción de un ciego, no le será posible liberarse de la esclavitud material.



¿Cuál es el propio interés? ¿Cuál es el interés de un niño cuando llora? Está buscando el pecho de la madre. Cualquiera que sepa esto inmediatamente lleva al niño con su madre: «Cuida de tu hijo; está llorando». La madre lo lleva a su pecho, y el niño está inmediatamente feliz. El niño no puede expresar lo que quiere, así que simplemente llora. Pero quien sabe por qué llora lo ayuda, y el niño se vuelve feliz. De forma similar, porque somos parte integral de Kṛṣṇa, el Señor Supremo, la Suprema Personalidad de Dios, en realidad estamos llorando por Kṛṣṇa. Pero estos falsos líderes, estos líderes ciegos que no saben, nos dan piedra en lugar de pan.



¿Cómo puede uno ser feliz? Ya he explicado la energía externa burda y la energía externa sutil. Quienes se interesan en esta energía externa burda y sutil jamás verán cumplida su ambición de vida. Quien se interesa en Viṣṇu y en mostrar el sendero de Viṣṇu es el verdadero amigo. Quien da conciencia de Kṛṣṇa es el verdadero amigo del mundo. Ningún otro puede dar felicidad a la sociedad humana. Esa es la explicación dada por Prahlāda Mahārāja.



No se puede fabricar un proceso de felicidad enfrentando esta energía material. Eso no es posible porque la energía material no está bajo nuestro control. Está controlada por el Supremo. ¿Cómo se puede superar la energía material? No es posible. Eso se explica en el *Bhagavad-gītā*. No es posible vencer las estrictas leyes de la naturaleza material. Kṛṣṇa dice: «Es Mi energía; Yo soy el controlador. Pero uno puede entregarse a Mí».



Todas las actividades materiales de la manifestación cósmica están sucediendo precisamente para hacer que las almas rebeldes regresen a Dios. Esa es la situación. Las estrictas leyes de la māyā están ahí. ¿Por qué? ¿Cuál es el propósito de la fuerza policial o la fuerza militar? El propósito es mantener a los ciudadanos obedientes al estado. Si un ciudadano es desobediente a la ley del estado, inmediatamente es puesto bajo custodia policial. De forma similar, cualquiera que se haya rebelado contra la superioridad de Dios es puesto bajo las estrictas leyes de la naturaleza material, y debe sufrir. Esa es la posición. Por lo tanto, su propio interés es buscar a la Suprema Personalidad de Dios y entregarse a Él. Eso lo hará feliz. De lo contrario, si simplemente trata de aceptar cosas materiales y ser feliz, eso no es posible.



Prahlāda Mahārāja da una indicación de cómo uno puede buscar el sendero de Viṣṇu, o la conciencia de Kṛṣṇa. Dice que hemos creado tantas cosas innecesarias y nos hemos enredado en ellas. Al comienzo del *Śrīmad-Bhāgavatam* se afirma que debemos desear salir de estos problemas innecesarios y liberarnos de los problemas que se han creado. Esta mañana vi una foto de Berlín que envió uno de mis discípulos. He estado en Berlín y en Moscú, y ambas son ciudades muy agradables. Berlín es una ciudad muy agradable y Londres también, pero ¿por qué la gente se dedica a combatir y bombardear toda otra ciudad? ¿Por qué ha sucedido esto? Porque han perdido su interés en Viṣṇu, en Dios. Por eso piensan: «Tú eres mi enemigo; yo soy tu enemigo», y pelean como gatos y perros. Pero tan pronto como llegamos a la comprensión de Viṣṇu, la comprensión de Kṛṣṇa, estas ciudades avanzadas, estas civilizaciones avanzadas, pueden mantenerse muy bien. Seréis felices, comeréis bien, danzaréis bien, viviréis bien y regresaréis al hogar, de vuelta a Dios. Disfrutad de esta vida y la siguiente. Esa es nuestra petición.



Todos deben tomar el movimiento de conciencia de Kṛṣṇa con seriedad y tratar de comprenderlo seriamente. Está autorizado por el principio Védico; no es algo fabricado o no autorizado. Estamos abriendo centros en diferentes partes del mundo para dar la oportunidad a la gente de comprender su verdadero interés: Viṣṇu, Kṛṣṇa. Esa es nuestra misión. Bondadosamente ayudadnos y uniros a nosotros.





CAPÍTULO CUATRO
