{"ref": "ekc/1", "book": "ekc", "lang": "es", "url": "/es/library/ekc/1/", "verse_text": "", "devanagari": "", "synonyms": "", "translation": "La elección entre la vida humana y la vida animal", "purport": "oṁ ajñāna-timirāndhasya\n\njñānāñjana-śalākayā\n\ncakṣur unmīlitaṁ yena\n\ntasmai śrī-gurave namaḥ\n\n\n\n«Ofrezco mis respetuosas reverencias a mi maestro espiritual, quien ha abierto mis ojos, cegados por la oscuridad de la ignorancia, con la antorcha del conocimiento.»\n\n\n\nEs costumbre ofrecer reverencias con este verso al maestro espiritual que ilumina a sus discípulos en materia de conocimiento trascendental. El proceso Védico no implica labor de investigación. En la erudición mundana, uno tiene que demostrar su formación académica mediante alguna investigación, pero el proceso Védico es diferente. En el proceso Védico, la labor de investigación ya se ha llevado a cabo; es completa, y simplemente se transmite por sucesión discipular de maestro a discípulo. No cabe plantearse una labor de investigación, porque los instrumentos y los medios con los cuales uno lleva a cabo dicha investigación son burdos e imperfectos.\n\n\n\nEn esta etapa de nuestra existencia material, estamos condicionados por muchas leyes de la naturaleza. Todas las almas condicionadas están sujetas a cuatro defectos debido a la imperfección de sus sentidos. Un defecto es que el alma condicionada comete errores con toda certeza. No hay hombre que no cometa errores. En la India, por ejemplo, se consideraba que Mahātmā Gandhi era una personalidad muy grande, pero él también cometió errores. Cinco minutos antes de acudir a la reunión en la que fue asesinado, allegados de confianza le advirtieron que no fuera, pero él insistió. Cometer errores es algo muy natural en el estado condicionado de vida. De hecho, ha surgido el dicho popular: «Errar es humano».\n\n\n\nOtra imperfección del alma condicionada es que con seguridad será víctima de la ilusión. Estar ilusionado significa aceptar como real algo que no lo es, tomar la fantasmagoría por un hecho. Cada uno de nosotros tiene la impresión de que somos estos cuerpos, pero en realidad no lo somos. Aceptar el cuerpo como el ser se denomina ilusión, o māyā. La tercera imperfección es que las almas condicionadas tienen tendencia a engañar. A menudo hemos oído a un tendero decir: «Como eres mi amigo, no te sacaré beneficio alguno». Pero en realidad sabemos que está sacando al menos un 50 % de beneficio. Hay innumerables ejemplos de esta propensión al engaño. También hay muchos ejemplos de maestros que en realidad no saben nada pero proponen teorías con palabras como «quizás» o «puede que», cuando en realidad lo único que hacen es engañar a sus estudiantes. La cuarta imperfección es que los sentidos de la entidad viviente no son perfectos. Nuestra visión es tan limitada que no podemos ver ni muy lejos ni muy cerca. El ojo solo puede ver bajo ciertas condiciones, y por ello se entiende que nuestra visión es limitada. Del mismo modo, todos nuestros demás sentidos son también limitados. No es posible comprender lo ilimitado con estos sentidos imperfectos y limitados. La conclusión es que el proceso Védico no nos anima a esforzarnos por aprender la Verdad Absoluta empleando nuestros sentidos actuales, que están condicionados de tantas maneras. Si hemos de poseer conocimiento, este debe provenir de una fuente superior que no esté condicionada por estas cuatro imperfecciones. Esa fuente es Kṛṣṇa. Él es la autoridad suprema del *Bhagavad-gītā*, y es aceptado como la autoridad perfecta por tantos santos y sabios.\n\n\n\nQuienes son estudiantes serios de la literatura Védica aceptan la autoridad. El *Bhagavad-gītā*, por ejemplo, no es una presentación académica que haya surgido de tanta labor de investigación. Es conocimiento perfecto que el Señor Kṛṣṇa enseñó a Arjuna en el campo de batalla de Kurukṣetra, y de él recibimos la información de que en eras anteriores Śrī Kṛṣṇa también lo enseñó al dios del sol, Vivasvān, y que fue transmitido desde tiempos inmemoriales de Vivasvān en adelante por sucesión discipular.\n\n\n\nimaṁ vivasvate yogaṁ\n\nproktavān aham avyayam\n\nvivasvān manave prāha\n\nmanur ikṣvākave 'bravīt\n\n\n\n«El Señor Bienaventurado dijo: Yo instruí esta imperecedera ciencia del yoga al dios del sol, Vivasvān, y Vivasvān la instruyó a Manu, el padre de la humanidad, y Manu a su vez la instruyó a Ikṣvāku.» (Bg. 4.1)\n\n\n\nSi estudiamos el *Bhagavad-gītā* conforme al conocimiento académico o conforme a nuestra propia especulación mental, con toda certeza cometeremos errores. No es posible comprender el *Bhagavad-gītā* de esa manera. Es necesario seguir cuidadosamente los pasos de Arjuna. En eras anteriores, debido a la interpretación y la especulación mental, el verdadero significado del *Bhagavad-gītā* se perdió; por consiguiente, Kṛṣṇa restableció las enseñanzas dándoselas a Arjuna.\n\n\n\nevaṁ paramparā-prāptam\n\nimaṁ rājarṣayo viduḥ\n\nsa kāleneha mahatā\n\nyogo naṣṭaḥ parantapa\n\n\n\nsa evāyaṁ mayā te 'dya\n\nyogaḥ proktaḥ purātanaḥ\n\nbhakto 'si me sakhā ceti\n\nrahasyaṁ hy etad uttamam\n\n\n\n«Esta ciencia suprema se recibió así a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la comprendieron de esa manera. Sin embargo, con el transcurso del tiempo la sucesión se interrumpió, y por ello la ciencia tal como es parece haberse perdido. Esa antiquísima ciencia de la relación con el Supremo te la expongo hoy a ti porque eres Mi devoto y también Mi amigo; por lo tanto, puedes comprender el misterio trascendental de esta ciencia.» (Bg. 4.2,3)\n\n\n\nAsí pues, quienquiera que siga los pasos de Arjuna, acercándose a Kṛṣṇa con espíritu devocional, puede comprender el propósito del *Bhagavad-gītā*, así como el de todas las demás literaturas Védicas.\n\n\n\nExisten cuatro *Vedas* —Sāma, Ṛg, Yajur y Atharva— y hay 108 *Upaniṣads*, incluyendo el *Īśopaniṣad*, el Kaṭha Upaniṣad y el Taittirīya Upaniṣad, así como el *Vedānta-sūtra*, el *Śrīmad-Bhāgavatam* y el *Bhagavad-gītā*. Estas literaturas no están destinadas a ninguna clase particular de hombres, sino a la totalidad de la sociedad humana. Todas las sociedades pueden beneficiarse del conocimiento Védico para perfeccionar la vida humana. Como se señaló anteriormente, la vida humana no está destinada a la complacencia de los sentidos, sino a comprender a Dios, el universo y nuestra propia identidad.\n\n\n\nA partir de las literaturas Védicas podemos comprender que este mundo material es solo una manifestación parcial de la creación completa de Dios. La porción mayor de la creación de Dios se encuentra en el mundo espiritual de los Vaikuṇṭhas. Por encima y más allá de esta naturaleza material existe una naturaleza espiritual superior, como Śrī Kṛṣṇa afirma en el *Bhagavad-gītā*:\n\n\n\nbhūmir āpo 'nalo vāyuḥ\n\nkhaṁ mano buddhir eva ca\n\nahaṅkāra itīyaṁ me\n\nbhinnā prakṛtir aṣṭadhā\n\n\n\napareyam itas tv anyāṁ\n\nprakṛtiṁ viddhi me parām\n\njīva-bhūtāṁ mahā-bāho\n\nyayedaṁ dhāryate jagat\n\n\n\n«Tierra, agua, fuego, aire, éter, mente, inteligencia y ego falso: estos ocho elementos en conjunto constituyen Mis energías materiales separadas. Además de esta naturaleza inferior, ¡oh poderoso Arjuna!, existe una energía superior Mía que son todas las entidades vivientes que luchan con la naturaleza material y sostienen el universo.» (Bg. 7.4,5)\n\n\n\nHay muchos universos materiales agrupados, y todos estos universos constituyen la creación material. Más allá de estos conjuntos de incontables universos materiales se encuentra el cielo espiritual, que también se menciona en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nna tad bhāsayate sūryo\n\nna śaśāṅko na pāvakaḥ\n\nyad gatvā na nivartante\n\ntad dhāma paramaṁ mama\n\n\n\n«Esa morada Mía no está iluminada por el sol ni por la luna, ni por la electricidad. Y cualquiera que llegue a ella nunca regresa a este mundo material.» (Bg. 15.6)\n\n\n\nEsa naturaleza superior que se halla más allá de esta naturaleza material es eterna. No existe registro de que haya comenzado jamás; no tiene ni principio ni fin.\n\n\n\nparas tasmāt tu bhāvo 'nyo\n\n'vyakto 'vyaktāt sanātanaḥ\n\nyaḥ sa sarveṣu bhūteṣu\n\nnaśyatsu na vinaśyati\n\n\n\navyakto 'kṣara ity uktas\n\ntam āhuḥ paramāṁ gatim\n\nyaṁ prāpya na nivartante\n\ntad dhāma paramaṁ mama\n\n\n\n«Existe otra naturaleza, eterna, que es trascendental a esta materia manifestada y no manifestada. Es suprema y nunca se aniquila. Cuando todo en este mundo se aniquila, esa parte permanece tal como es. Ese estado supremo se denomina no manifestado e infalible, y es el destino más elevado. Al llegar allí, uno nunca regresa de esa, Mi morada suprema.» (Bg. 8.20,21)\n\n\n\nLa religión Védica, o varṇāśrama-dharma, también se denomina eterna porque nadie puede rastrear su comienzo. La religión cristiana tiene una historia de 2.000 años, y la religión musulmana tiene una historia de 1.300 años, pero si intentamos rastrear los orígenes de la religión Védica, no podremos hallar un comienzo. Se acepta que el varṇāśrama-dharma es la religión eterna de la entidad viviente.\n\n\n\nA menudo decimos que Dios creó este mundo material, y esto significa que Dios existía antes que el mundo. Puesto que el Señor existía antes de esta manifestación material, Él no está sujeto a esta creación. Si Él estuviera sujeto a las leyes del mundo material, ¿cómo podría haberlo creado? Que el Señor es simultáneamente idéntico a Su creación y, no obstante, existe en Su totalidad aparte de ella, se afirma en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nmayā tatam idaṁ sarvaṁ\n\njagad avyakta-mūrtinā\n\nmat-sthāni sarva-bhūtāni\n\nma cāhaṁ teṣv avasthitaḥ\n\n\n\nna ca mat-sthāni bhūtāni\n\npaśya me yogam aiśvaram\n\nbhūta-bhṛn na ca bhūta-stho\n\nmamātmā bhūta-bhāvanaḥ\n\n\n\n«En Mi forma trascendental impregno toda esta creación. Todas las cosas reposan en Mí, pero Yo no estoy en ellas. A su vez, todo lo que se crea no reposa en Mí. Contempla Mi opulencia mística: aunque soy el sustentador de todas las entidades vivientes y aunque estoy en todas partes, Mi Ser es la fuente misma de la creación.» (Bg. 9.4,5)\n\n\n\nEn realidad, todos somos almas espirituales y estamos destinados a asociarnos con Dios en el cielo espiritual, donde hay innumerables planetas espirituales e innumerables entidades vivientes espirituales. Sin embargo, aquellos que no son aptos para vivir en ese mundo espiritual son enviados a este mundo material. Esta misma idea la expresó Milton en *El paraíso perdido*. Aunque somos almas espirituales, hemos aceptado voluntariamente este cuerpo material, y al aceptarlo hemos aceptado también las tres clases de sufrimientos de la naturaleza material. Cuándo exactamente lo aceptamos y cómo lo aceptamos no puede rastrearse. Nadie puede rastrear la historia de cuándo el alma condicionada comenzó por primera vez a aceptar estos cuerpos materiales.\n\n\n\nEn la actualidad, la teoría de Darwin sobre la evolución de la materia orgánica tiene gran prominencia en las instituciones de educación superior, pero en el *Padma Purāṇa* y en otras escrituras autorizadas se da información sobre la evolución espiritual de las entidades vivientes de una forma corporal a otra. Este Purāṇa nos informa de que las especies entre plantas y vegetales por sí solos. En la actualidad todo el mundo pone énfasis en la teoría de Darwin, pero en la literatura Védica existe inmensa información sobre las diferentes especies. Darwin expresa la opinión de que las especies evolucionan a partir de formas de vida inferiores, pero esta no es toda la verdad. El alma puede progresar de formas inferiores a formas superiores, pero al comienzo de la creación todas las especies fueron creadas por Śrī Kṛṣṇa, como se indica en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nsarva-bhūtāni kaunteya\n\nprakṛtiṁ yān ti māmikām\n\nkalpa-kṣaye punas tāni\n\nkalpādau visṛjāmy aham\n\n\n\nprakṛtiṁ svām avaṣṭabhya\n\nvisṛjāmi punaḥ punaḥ\n\nbhūta-grāmam imaṁ kṛtsnam\n\navaśaṁ prakṛter vaśāt\n\n\n\n«¡Oh hijo de Kuntī!, al final del milenio toda manifestación material entra en Mi naturaleza, y al comienzo de otro milenio, por Mi potencia, la creo de nuevo. Todo el orden cósmico se halla bajo Mi mando. Por Mi voluntad se manifiesta una y otra vez, y por Mi voluntad se aniquila al final.» (Bg. 9.7,8)\n\n\n\nTodas estas entidades vivientes están sujetas a las tres clases de sufrimientos, incluidos aquellos sufrimientos que atañen al cuerpo y a la mente. Los animales no pueden comprender que están sufriendo, pero los seres humanos sí. Quien no sabe que está sufriendo se halla en conciencia animal. Los animales pueden estar tras una cerca esperando al matadero, pero no lo comprenden. Como seres humanos, debemos ser conscientes de que estamos sufriendo los dolores del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, y debemos indagar cómo evitar estos sufrimientos. Hemos venido sufriendo desde el comienzo de nuestro nacimiento, cuando de bebés fuimos colocados herméticamente durante nueve meses en el vientre de una madre. Después del nacimiento, el sufrimiento continúa; aunque una madre cuide mucho de su hijo, el bebé aun así llora. ¿Por qué? Porque está sufriendo. Ya sea que un insecto le pique, o que haya un dolor de estómago u otra dolencia. Sea cual sea el caso, el sufrimiento prosigue. El niño también sufre cuando se le obliga a ir a la escuela sin querer ir. El niño no quiere estudiar, pero el profesor le asigna tareas de todos modos. Si analizamos cuidadosamente nuestras vidas, descubriremos que están llenas de sufrimiento. Por lo general, las almas condicionadas no son muy inteligentes, y por ello siguen sufriendo sin jamás indagar por qué. Debemos comprender, sin embargo, que este sufrimiento existe, y si hay un remedio, debemos aprovecharlo.\n\n\n\nEl gran sabio Ṛṣabhadeva instruyó a sus hijos de esta manera: «Mis queridos hijos, en esta vida habéis adquirido estos hermosos cuerpos. Ahora bien, debéis saber que no están destinados a la complacencia de los sentidos como los cuerpos de los cerdos y los perros, sino a la autorrealización espiritual». En esencia, lo que Ṛṣabhadeva dice es que una vida de complacencia de los sentidos está destinada a comedores de excrementos como los cerdos, y que ahora que tenemos una forma de vida superior, no debemos tratar de imitar las formas inferiores. Recientemente nos sorprendió ver, mientras paseábamos por Central Park en la ciudad de Nueva York, que un grupo de jóvenes estadounidenses, muchachos y muchachas, adoraban a cerdos. Mientras nosotros cantábamos Hare Kṛṣṇa, estos grupos de jóvenes coreaban: «¡Cerdo! ¡Cerdo! ¡Cerdo!». De hecho, desfilaban con cerdos por Central Park, se postraban ante ellos y los adoraban. Querían que un cerdo fuese presidente, y querían que los cerdos los guiaran. Esto ha llegado a tales extremos que en una concentración en Seattle hubo una manifestación con cerdos en la que los muchachos y muchachas se desvistieron, se metieron en el barro y jugaron con los cerdos, y de este modo se asociaban con los cerdos y puercos que adoraban. Todo esto sucede en un país donde los jóvenes tienen cuerpos hermosos, una gran cantidad de dinero y tantas otras ventajas sobre los jóvenes de otras naciones. El resultado de obtener todas estas ventajas es que simplemente se han dedicado a adorar a cerdos. Tal adoración de cerdos fue anticipada hace mucho, mucho tiempo y fue descrita en el *Śrīmad-Bhāgavatam*, que fue compilado hace al menos 5.000 años. La cuestión es que una situación hermosa en la vida debería aprovecharse para un fin hermoso, no para formas degradadas de adoración.\n\n\n\nEn las historias Védicas encontramos que hubo muchos, muchos emperadores y reyes excelsos que practicaban austeridades y penitencias. Dhruva Mahārāja, Ambarīṣa Mahārāja y Yudhiṣṭhira Mahārāja fueron todos grandes reyes y muy opulentos, pero al mismo tiempo eran grandes sabios. Así pues, sentaron el ejemplo para quienes han adquirido esta buena oportunidad de una hermosa forma de vida humana con todas las facilidades para el desarrollo económico y la buena vida. Esta oportunidad debería emplearse para alcanzar una vida aún mejor, y esto puede llevarse a cabo mediante la práctica de la penitencia. En la actualidad existimos en estos cuerpos materiales, pero si adoptamos el proceso de la conciencia de Kṛṣṇa, nuestra conciencia se purificará. Aunque estadounidenses y europeos, los jóvenes estudiantes que voluntariamente practican la conciencia de Kṛṣṇa están muy complacidos de practicarla. El proceso no es penoso, sino placentero. Ahora se están dando cuenta de que la existencia purificada constituye la diferencia entre la vida animal y la vida humana.\n\n\n\nSi purificamos nuestra existencia simplemente siguiendo las normas básicas de la conciencia de Kṛṣṇa, que implican abstenerse de la relación sexual ilícita, de comer carne, de la intoxicación y del juego de azar, gradualmente nos elevaremos para alcanzar nuestra existencia espiritual, que es completamente pura. El sabio Ṛṣabhadeva dijo a sus hijos que una vez que purificaran su existencia tendrían felicidad ilimitada. Todos estamos destinados a alcanzar la paz y la felicidad, pero toda paz y felicidad que encontremos en este mundo material es limitada. Si tan solo purificamos nuestra existencia y alcanzamos la existencia espiritual, experimentaremos paz y felicidad ilimitadas.\n\n\n\nEl mundo espiritual no es árido ni abstracto; como se señaló anteriormente, allí existe variedad. Una parte del placer espiritual que se experimenta en los Vaikuṇṭhas es el placer de la danza. Allí hay también muchachas y muchachos jóvenes. De hecho, allí no existe la vejez, ni la enfermedad, ni la muerte, ni los dolores del nacimiento. Si deseamos participar de la felicidad, el conocimiento y la vida eterna ilimitados que constituyen nuestra verdadera herencia en el mundo espiritual, no debemos desperdiciar esta vida trabajando arduamente por la complacencia de los sentidos y adorando a cerdos. Debemos aceptar una vida dedicada al cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa, y entonces obtendremos felicidad y placer ilimitados. Esta es la suma y sustancia del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.\n\n\n\n\n\nCAPÍTULO DOS"}
{"ref": "ekc/2", "book": "ekc", "lang": "es", "url": "/es/library/ekc/2/", "verse_text": "", "devanagari": "", "synonyms": "", "translation": "La ardua lucha por la felicidad", "purport": "En las escrituras reveladas se describe al Señor Supremo como sac-cid-ānanda-vigraha [Bs. 5.1]. Sat significa eterno, cit significa plenamente cognoscente, ānanda significa dichoso, y vigraha significa que Él es una persona. Así pues, el Señor, o el Dios Supremo, quien es uno sin par, es una personalidad plenamente cognoscente y eternamente dichosa con un pleno sentido de Su identidad. Nadie es igual a Él ni mayor que Él. Esta es una descripción concisa del Señor Supremo.\n\n\n\nLas entidades vivientes (jīvas) son muestras diminutas del Señor Supremo, y por ello encuentran en sus actividades el deseo de una existencia eterna, de un conocimiento completo y de felicidad. Estos deseos son evidentes en la sociedad humana, y en los sistemas planetarios superiores (Svargaloka, Janaloka, Tapoloka, Maharloka, Brahmaloka, etc.) las entidades vivientes disfrutan de una mayor duración de vida, una mayor cantidad de conocimiento y una existencia en general más dichosa. Pero incluso en el planeta más elevado de este mundo material, donde la duración de la vida y el nivel de disfrute son miles y miles de veces mayores que los de la Tierra, aún existen la vejez, la enfermedad y la muerte. En consecuencia, el grado de disfrute es insignificante en comparación con la dicha eterna de la que se goza en compañía del Señor Supremo. El servicio amoroso al Señor Supremo en diferentes relaciones hace que incluso el goce del Brahman impersonal resulte tan insignificante como una gota de agua en comparación con el océano.\n\n\n\nToda entidad viviente desea el nivel más elevado de disfrute en este mundo material, y sin embargo todos son infelices aquí. Esta infelicidad está presente en todos los planetas superiores, a pesar de una mayor duración de vida, criterios más elevados de disfrute y comodidad. Ello se debe a la ley de la naturaleza material. Podemos incrementar la duración de la vida y el nivel hasta la máxima capacidad, y aun así, por la ley de la naturaleza material, seremos infelices. La razón es que la cualidad de felicidad que es adecuada para nuestra constitución difiere de la felicidad que se deriva de las actividades materiales. La entidad viviente es una partícula diminuta de la energía espiritual superior del Señor, que es sac-cid-ānanda-vigraha [Bs. 5.1], y por ello posee la necesaria propensión a la dicha que es espiritual en su cualidad. Por desgracia, está intentando vanamente obtener su disfrute de la atmósfera ajena de la naturaleza material.\n\n\n\nUn pez que se saca del agua no puede ser feliz mediante ningún arreglo en tierra. Debe proporcionársele agua. Del mismo modo, la diminuta entidad viviente sac-cid-ānanda no puede ser realmente feliz mediante ninguna cantidad de planificación concebida por su cerebro ilusionado en este universo material. De ahí que deba proporcionársele un tipo diferente de felicidad que sea espiritual en esencia. Nuestra ambición debería estar dirigida a gozar de la dicha espiritual y no de esta felicidad temporal. Algunos filósofos afirman que la dicha espiritual se alcanza negando la felicidad material y la existencia material. La negación teórica de las actividades materiales tal como la propugnó Śrīpāda Śaṅkarācārya puede ser eficaz para una sección insignificante de la humanidad, pero el mejor y más seguro camino para que todos alcancen la dicha espiritual fue propugnado por el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu por medio de las actividades devocionales. Estas actividades devocionales pueden transformar el rostro mismo de la naturaleza material.\n\n\n\nEl anhelo de felicidad material se denomina lujuria, y las actividades lujuriosas con seguridad encontrarán frustración a la larga. El cuerpo de una serpiente es muy frío, pero si un hombre, queriendo disfrutar de esta frescura, se engalana con una serpiente venenosa, ciertamente será muerto por la mordedura venenosa de la serpiente. Los sentidos materiales se comparan con serpientes; la complacencia en la felicidad material sin duda matará nuestra identidad espiritual. Por consiguiente, una persona sensata debería ambicionar encontrar la verdadera fuente de la felicidad.\n\n\n\nSin embargo, para encontrar esta fuente necesitamos algún conocimiento de en qué consiste esa felicidad. Está la historia del hombre necio que no tenía experiencia con la caña de azúcar. Cuando preguntó a su amigo sobre las características de la caña de azúcar, se le informó de manera imperfecta que la caña de azúcar se asemeja en forma a una vara de bambú. En consecuencia, comenzó a intentar extraer jugo de varas de bambú, pero naturalmente se vio frustrado en sus intentos. Esta es la situación de la entidad viviente ilusionada que, en su búsqueda de la felicidad eterna, intenta extraer felicidad de este mundo material, que no solo está lleno de sufrimientos sino que además es transitorio y fugaz. En el *Bhagavad-gītā* se describe que el mundo material está lleno de sufrimientos.\n\n\n\nābrahma-bhuvanāl lokāḥ\n\npunar āvartino 'rjuna\n\nmām upetya tu kaunteya\n\npunar janma na vidyate\n\n\n\n«Desde el planeta más elevado del mundo material hasta el más bajo, todos son lugares de sufrimiento, donde se repiten el nacimiento y la muerte. Pero quien alcanza Mi morada, ¡oh hijo de Kuntī!, nunca vuelve a nacer.» (Bg. 8.16)\n\n\n\nLa ambición de felicidad es natural y buena, pero el intento de derivarla de la materia inerte mediante los llamados arreglos científicos es un intento ilusorio condenado a la frustración. Quienes están ofuscados no pueden comprender esto. Cómo una persona es impulsada por la lujuria de felicidad material también se describe en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nidam adya mayā labdham\n\nimaṁ prāpsye manoratham\n\nidam astīdam api me\n\nbhaviṣyati punar dhanam\n\n\n\n«La persona demoníaca piensa: \"Tanta riqueza tengo hoy, y ganaré más conforme a mis planes. Tanto es mío ahora, y aumentará en el futuro, cada vez más\".» (Bg. 16.13)\n\n\n\nEsta civilización atea o sin Dios es un enorme dispositivo concebido para la gratificación de nuestros sentidos, y ahora todos estamos enloquecidos tras el dinero con el fin de mantener esta cáscara vacía. Se busca el dinero porque es el medio de intercambio para objetos de complacencia de los sentidos. Es evidente que la expectativa de paz en semejante atmósfera de fiebre del oro es un sueño utópico. Mientras exista la más mínima traza de complacencia de los sentidos o deseo de complacencia de los sentidos, la paz permanecerá muy, muy lejos. Esto se debe a que, por naturaleza, todos somos servidores eternos del Señor Supremo y por ello no podemos disfrutar de nada para nuestros intereses personales. Es necesario, por tanto, que aprendamos a emplear nuestros sentidos en el servicio trascendental del Señor, y a utilizar todo para servir Su interés. Solo esto puede traer la tan anhelada paz. Una parte del cuerpo no puede en sí misma ser feliz de manera independiente. Solo puede obtener su felicidad y placer sirviendo al cuerpo entero. El Señor Supremo es el todo, y nosotros somos las partes, pero todos estamos activamente ocupados en actividades de interés propio. Nadie está dispuesto a servir al Señor. Esta es la causa fundamental de nuestro condicionamiento en la existencia material y de nuestra resultante infelicidad.\n\n\n\nDesde el más alto ejecutivo en su oficina del rascacielos hasta el peón en la calle, todos trabajan con el pensamiento de acumular riqueza, legal o ilegalmente. En realidad, todo es ilegal, pues trabajar para el propio interés es a la vez ilícito y destructivo. Incluso el cultivo de la autorrealización espiritual para el propio beneficio es ilícito y destructivo. La cuestión es que todas las actividades deben dirigirse a la satisfacción de Kṛṣṇa y Su servicio.\n\n\n\nQuienes no están ocupados en el amoroso servicio trascendental del Señor Supremo piensan erróneamente que están acumulando tanto dinero día tras día.\n\n\n\nāśā-pāśa-śatair baddhāḥ\n\nkāma-krodha-parāyaṇāḥ\n\nīhante kāma-bhogārtham\n\nanyāyenārtha-sañcayān\n\n\n\n«Atados por cientos y miles de deseos, por la lujuria y la ira, obtienen dinero por medios ilegales para la complacencia de los sentidos.» (Bg. 16.12)\n\n\n\nEn consecuencia, aunque no hay escasez de dinero en el mundo, sí hay escasez de paz. Tanta energía humana se desvía a hacer dinero; la población en general ha incrementado su capacidad para ganar más y más dólares, pero a la larga el resultado es que esta inflación monetaria descontrolada e ilícita ha creado una mala economía en todo el mundo y nos ha provocado a fabricar armas enormes y costosas para destruir el resultado mismo de tan fácil producción de dinero. Los líderes de los grandes países productores de dinero no están realmente disfrutando de paz, sino trazando planes para salvarse de la destrucción inminente por armas nucleares. De hecho, enormes sumas de dinero se arrojan al mar en forma de experimentos con estas terribles armas. Tales experimentos se llevan a cabo no solo a un costo enorme, sino también a costa de muchas vidas. De este modo, las naciones se ven atadas por las leyes del karma. Cuando los hombres están motivados por el impulso de la complacencia de los sentidos, todo el dinero que se gana se echa a perder, siendo gastado en la destrucción de la raza humana. Así pues, la energía de la raza humana se desperdicia por las leyes de la naturaleza debido a la aversión del hombre hacia el Señor, quien es en verdad el propietario de todas las energías.\n\n\n\nLa riqueza es adorada y se la denomina Madre Lakṣmī, o la diosa de la fortuna. Su posición es servir al Señor Nārāyaṇa, la fuente de todos los naras, es decir, las entidades vivientes. Los naras también están destinados a servir a Nārāyaṇa bajo la guía de la diosa de la fortuna. La entidad viviente no puede disfrutar de la diosa de la fortuna sin servir a Nārāyaṇa, y por ende, quienquiera que desee disfrutar de ella indebidamente será castigado por las leyes de la naturaleza. Estas leyes se asegurarán de que el dinero mismo traiga destrucción en lugar de paz y prosperidad.\n\n\n\nEl dinero acumulado ilegalmente les es ahora arrebatado a los ciudadanos avaros por diversos métodos de tributación estatal para el futuro fondo de guerra civil e internacional, que gasta el dinero de manera derrochadora y destructiva. Los ciudadanos ya no se conforman con el dinero suficiente para mantener una familia dignamente y cultivar el conocimiento espiritual, ambas cosas esenciales en la vida humana. Ahora todos quieren dinero ilimitadamente para satisfacer deseos insaciables. En proporción a los deseos ilícitos de la gente, su dinero acumulado les es arrebatado por los agentes de la energía ilusoria bajo la forma de médicos, abogados, recaudadores de impuestos, sociedades, constituciones, los llamados hombres santos, hambrunas, terremotos y muchas calamidades similares. Un avaro que dudó en comprar un ejemplar de De vuelta al Supremo gastó 2.000 dólares en una semana de suministro de medicinas y luego murió. Otro hombre que se negó a gastar un céntimo para el servicio del Señor desperdició miles de dólares en un pleito legal entre los miembros de su hogar. Hay innumerables casos similares ocasionados por los dictados de la naturaleza ilusoria. En efecto, esa es la ley de la naturaleza; si el dinero no se dedica al servicio del Señor, debe gastarse como energía desperdiciada en forma de problemas legales o enfermedades. Las personas necias no tienen ojos para ver tales hechos; por ello, las leyes del Señor Supremo los engañan.\n\n\n\nLas leyes de la naturaleza no nos permiten aceptar más dinero del que se requiere para un mantenimiento adecuado. La ley de la naturaleza dispone de un amplio arreglo para proveer a cada entidad viviente de su porción debida de alimento y abrigo, pero las lujurias insaciables de los seres humanos han perturbado la disposición establecida por el Padre Todopoderoso de todas las especies de vida. Por disposición del Señor Supremo, existe un océano de sal porque la sal es tan necesaria para la entidad viviente. Dios ha dispuesto, de la misma manera, suficiente aire y luz, que también son esenciales. Cualquiera puede recoger cualquier cantidad de sal del almacén natural, pero constitucionalmente no podemos tomar más sal de la que necesitamos. Si tomamos más sal, echamos a perder el caldo, y si tomamos menos, nuestra comida queda insípida. En cambio, si tomamos solo lo que necesitamos, nuestra comida es sabrosa y estamos sanos. En la actualidad existe gran preocupación por el hecho de que nuestros recursos naturales se están contaminando y agotando. En realidad hay un suministro amplio, pero debido al mal uso y la avaricia todo se está echando a perder. Lo que los conservacionistas y ecologistas no comprenden es que todo seguirá echándose a perder por las lujurias insaciables de la humanidad a menos que se adopte este proceso de la conciencia de Kṛṣṇa. Es imposible lograr la paz en cualquier plataforma de existencia sin conciencia de Kṛṣṇa.\n\n\n\nEl hombre, por lo tanto, sufre debido a sus deseos y lujurias insaciables. No solo sufre el hombre, sino también el planeta en el que reside, su madre tierra, representada en el *Śrīmad-Bhāgavatam* por la madre vaca. Una vez, a un conocido swami en la India le preguntaron si Dios o la providencia es responsable de los sufrimientos de la humanidad. El swami respondió que estos sufrimientos eran todos pasatiempos de Dios, o līlā. El interrogador continuó preguntando por qué una entidad viviente habría de ponerse bajo los dictados de la ley del karma. El swami no pudo responder estas preguntas a satisfacción de sus indagadores. Los monistas e impersonalistas que solo piensan en términos de la unidad de las entidades vivientes con el Señor Supremo no pueden dar respuestas satisfactorias a tales preguntas. Una respuesta tan imperfecta difícilmente puede satisfacer el corazón de una entidad viviente.\n\n\n\nSe describe al Señor en todas las escrituras como līlā-puruṣottama, o la Personalidad de Dios, que por Su propia naturaleza siempre está ocupado en pasatiempos trascendentales. En el *Vedānta-sūtra* también se Le describe como ānandamayo 'bhyāsāt. Los monistas e impersonalistas intentan con gran dificultad explicar este sūtra de diversas maneras para apoyar su imperfecta teoría de la unidad y la impersonalidad. Sin embargo, el hecho sigue siendo que ānanda, el placer, no puede disfrutarse a solas. Que la variedad es la madre del disfrute es un hecho bien conocido. Las ciudades, por ejemplo, son conocidas por ser atractivas si contienen una variedad de cosas. Las entidades vivientes se sienten naturalmente atraídas por la variedad, por calles atractivas, edificios, cines, parques, vehículos, negocios, empleos, alimentos, etc. A pesar de toda esta variedad, el poeta inglés Cowper dijo una vez: «La ciudad la hace el hombre, pero el campo lo hace Dios». El campo está también lleno de diversidad natural en una forma rústica, mientras que en la ciudad esta diversidad se exhibe de una manera científica modernizada. Poetas como Cowper se sienten atraídos por la diversidad del campo, y las personas prosaicas que viven en la ciudad se sienten atraídas por las coloridas variedades manufacturadas por el hombre. En cualquier caso, es la diversidad la que atrae a la gente tanto al campo como a la ciudad. Esta es la explicación apropiada del verso del *Vedānta-sūtra*.\n\n\n\nMuchos de los llamados swamis que tan frecuentemente se sienten atraídos por las ciudades buscan a menudo una especie de placer en la sociedad y la amistad femenina. Por lo general no los atrae la belleza natural de los bosques, aunque puedan adoptar la vestimenta de un hombre destinado a vivir en el bosque. Tales swamis buscan variedades de disfrute en la materia porque no tienen información de la diversidad de la vida espiritual. Por un lado disfrutan de la diversidad en la materia, y por otro niegan la diversidad espiritual al Absoluto. Puesto que están comprometidos con la teoría del monismo y el impersonalismo, niegan que lo que pertenece a la materia pueda pertenecer también al espíritu. Según ellos, el espíritu es la negación de la materia. El hecho, no obstante, es que el espíritu no es una negación de la materia, sino que la materia es un reflejo pervertido del espíritu.\n\n\n\nEl verdadero placer de la variedad existe en el espíritu sin relatividad ilusoria. En cambio, la materia inerte, en asociación con el espíritu dinámico, manifiesta una falsa representación o un reflejo pervertido de esa misma diversidad espiritual que tan obstinadamente niega la clase monista de los llamados swamis.\n\n\n\nComo se afirmó anteriormente, el Señor Supremo es sac-cid-ānanda-vigraha [Bs. 5.1], dichoso por naturaleza, y en consecuencia Se expande mediante Sus diferentes energías, partes, y porciones diferenciadas y plenarias. El Señor Supremo es la Verdad Absoluta, y es uno sin par, pero también incluye Sus diversas energías, partes y porciones plenarias que son simultáneamente una con Él y diferentes de Él. Debido a que es dichoso por naturaleza, Se expande de diversas maneras, y las actividades de estas expansiones se denominan Sus pasatiempos trascendentales o Su līlā. Estos pasatiempos, sin embargo, no son ciegos ni inertes; exhiben pleno sentido, independencia y libertad de acción y reacción. Las complejidades de las acciones y las reacciones de las diversas energías de la Verdad Absoluta constituyen la materia de una vasta ciencia denominada la ciencia trascendental de Dios, y el *Bhagavad-gītā* es el ABC o libro primario de conocimiento para los estudiantes interesados en esa ciencia. Todo ser humano inteligente debería interesarse en esta ciencia trascendental; de hecho, según las opiniones de los sabios, la vida humana está destinada únicamente a aprender esta ciencia. Las palabras iniciales del *Vedānta-sūtra* proclaman: «Ahora es el momento de indagar acerca del Brahman».\n\n\n\nLa vida humana, por naturaleza, está llena de sufrimiento, y las formas de vida inferiores son aún más desdichadas. Cualquier persona sensata con sentidos que discriminen adecuadamente puede comprender que la vida en el mundo material está llena de sufrimientos y que nadie está libre de las acciones y reacciones de tales sufrimientos. Esta no es una visión pesimista de la vida, sino un hecho real ante el cual no debemos permanecer ciegos. Los sufrimientos de la vida se dividen en tres categorías, a saber: sufrimientos que surgen del cuerpo y la mente, sufrimientos causados por otras entidades vivientes, y sufrimientos debidos a las calamidades naturales. Una persona sensata debe buscar eliminar estos sufrimientos y así volverse feliz en la vida. Todos intentamos alcanzar la paz y la liberación de estos sufrimientos, al menos inconscientemente, y en los círculos intelectuales superiores se hacen intentos de deshacerse de estos sufrimientos mediante planes y diseños ingeniosos. Pero el poder que frustra todos los planes y diseños de incluso la persona más inteligente es el poder de Māyā devī, o la energía ilusoria. La ley del karma, o el resultado de todas las acciones y reacciones en el mundo material, está controlada por esta todopoderosa energía ilusoria. Las actividades de esta energía funcionan conforme a principios y regulaciones, y actúan conscientemente bajo la dirección del Señor Supremo. Todo lo hace la naturaleza con plena conciencia; nada es ciego ni accidental. A esta energía material también se la denomina Durgā, lo cual indica que es una fuerza muy difícil de superar. Nadie puede superar las leyes de Durgā mediante ningún tipo de planes pueriles.\n\n\n\nLibrarse de los sufrimientos de la humanidad es simultáneamente un asunto muy difícil y también muy fácil. Mientras las almas condicionadas, que están ellas mismas atadas por las leyes de la naturaleza, fabriquen planes para librarse de los tres sufrimientos, no habrá solución. Las únicas soluciones eficaces son las mencionadas en el *Bhagavad-gītā*, y debemos adoptarlas en nuestras vidas prácticas para nuestro propio beneficio. Los tres sufrimientos de la naturaleza material no se encuentran en los pasatiempos del Señor Supremo. Como se mencionó antes, Él es eternamente dichoso, y Sus pasatiempos trascendentales no son diferentes de Él. Puesto que Él es la Verdad Absoluta, Su nombre, fama, forma, cualidades y pasatiempos son todos idénticos a Él. Sus pasatiempos, por lo tanto, no pueden equipararse a los sufrimientos de la humanidad, como sostiene el llamado swami. Los pasatiempos del Señor Supremo son trascendentales a los verdaderos sufrimientos de los seres humanos.\n\n\n\nLos sufrimientos de la humanidad son causados por el mal uso del poder discriminativo o la pequeña independencia que se les da a las almas individuales. Los swamis fraudulentos o los especuladores mentales, para mantenerse coherentes con la teoría del monismo, deben hacer pasar los sufrimientos de la humanidad como pasatiempos de Dios, pero en realidad estos sufrimientos son solo los castigos impuestos por Māyā devī sobre las almas condicionadas mal encaminadas.\n\n\n\nComo entidades vivientes, somos partes integrales del Señor Supremo. De hecho, pertenecemos a Su energía superior. Como tales, podemos unirnos a Sus pasatiempos trascendentales en nuestro estado de vida no condicionado, pero mientras estemos condicionados por las leyes del karma, en contacto con la energía inferior, nuestros sufrimientos son creaciones propias, nacidos de un burdo mal uso de nuestra pequeña independencia. Los monistas impersonalistas solo descarrían a la gente al sostener que los tres sufrimientos son parte de los pasatiempos del Señor. Tales impersonalistas y monistas han descarriado a sus seguidores porque incorrectamente creen que el Señor Supremo y las almas individuales son iguales en todos los aspectos. Ciertamente, las almas individuales son iguales en cualidad al Señor Supremo, pero no en cantidad. Si el alma individual fuera cuantitativamente igual al Señor Supremo, nunca habría sido sometida a las leyes de la naturaleza material. La naturaleza material está subordinada a la voluntad del Señor Supremo, y por consiguiente Él no puede estar sujeto a las leyes de la naturaleza material. Es contradictorio que el Señor esté sujeto a las leyes de Su propia energía inferior.\n\n\n\nmattaḥ parataraṁ nānyat\n\nkiñcid asti dhanañjaya\n\nmayi sarvam idaṁ protaṁ\n\nsūtre maṇi-gaṇā iva\n\n\n\n«¡Oh conquistador de riquezas (Arjuna)!, no hay verdad superior a Mí. Todo reposa en Mí, como perlas ensartadas en un hilo.» (Bg. 7.7)\n\n\n\nUna vez más, Śrī Kṛṣṇa afirma:\n\n\n\ntribhir guṇamayair bhāvair\n\nebhiḥ sarvam idaṁ jagat\n\nmohitaṁ nābhijānāti\n\nmām ebhyaḥ param avyayam\n\n\n\n«Engañado por las tres modalidades (bondad, pasión e ignorancia), el mundo entero no Me conoce a Mí, que estoy por encima de ellas y soy inagotable.» (Bg. 7.13)\n\n\n\nLas almas individuales, que son puestas en los sufrimientos del mundo material, están sufriendo las reacciones resultantes de sus actividades no autorizadas. Este es el veredicto del *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\ntān ahaṁ dviṣataḥ krūrān\n\nsaṁsāreṣu narādhamān\n\nkṣipāmy ajasram aśubhān\n\nāsurīṣv eva yoniṣu\n\n\n\n«A los envidiosos, maliciosos y más bajos de la humanidad, los pongo una y otra vez de vuelta en el océano de la existencia material, en diversas especies demoníacas de vida.» (Bg. 16.19)\n\n\n\nLas partes integrales están destinadas a servir al todo, y cuando hacen mal uso de su independencia quedan sujetas a los sufrimientos de las leyes de la materia, tal como los delincuentes están sujetos a la acción policial. El estado considera a sus ciudadanos como sus partes integrales, y cuando un ciudadano hace mal uso de su relativa independencia, el estado lo pone bajo autoridad policial. La vida de un ciudadano fuera de la prisión y la vida de un ciudadano dentro de la prisión no son lo mismo. De forma similar, los sufrimientos de las entidades vivientes dentro de la prisión de la naturaleza material no pueden equipararse a los pasatiempos del Señor Supremo que existen en la libertad absoluta de sac-cid-ānanda.\n\n\n\nNingún gobierno quiere que sus ciudadanos actúen de tal manera que deban ir a prisión y sufrir tribulaciones. La casa de prisión es sin duda construida por el gobierno estatal, pero ello no significa que el gobierno esté ansioso de que sus ciudadanos sean puestos en ella. Indirectamente, los ciudadanos desobedientes obligan al gobierno a construir la casa de prisión. No se hace para el placer del gobierno, que tiene que gastar una gran cantidad de dinero en construirla y mantenerla. Por el contrario, el gobierno estaría muy complacido de demolir las prisiones por completo, siempre y cuando no hubiera ciudadanos desobedientes en el estado. De la misma manera, este mundo material es creado por el Señor Supremo, pero el Señor Supremo no desea que las entidades vivientes sean puestas en él. Las entidades vivientes mismas toman esa decisión. Los residentes de este mundo material son, por tanto, diferentes de aquellos que están eternamente ocupados en los pasatiempos trascendentales del Señor Supremo.\n\n\n\nLos monistas impersonales no tienen información de la vida independiente en plenitud del reino espiritual eterno. Según ellos, el reino espiritual es simplemente vacío. Esto es como si los prisioneros pensaran que no hay vida fuera de la prisión. La vida fuera de una prisión ciertamente está libre de actividades carcelarias, pero no está desprovista de actividad. El alma es por naturaleza eternamente activa, pero los impersonalistas intentan negar las actividades del alma en el reino espiritual. Así pues, confunden los sufrimientos de la vida carcelaria con los pasatiempos del Señor Supremo. Esto se debe a su escaso acervo de conocimiento.\n\n\n\nEl Señor Supremo nunca crea las acciones y reacciones de un alma individual. En el *Bhagavad-gītā* este asunto se define claramente de la siguiente manera:\n\n\n\nna kartṛtvaṁ na karmāṇi\n\nlokasya sṛjati prabhuḥ\n\nna karma-phala-saṁyogaṁ\n\nsvabhāvas tu pravartate\n\n\n\nnādatte kasyacit pāpaṁ\n\nna caiva sukṛtaṁ vibhuḥ\n\najñānenāvṛtaṁ jñānaṁ\n\ntena muhyanti jantavaḥ\n\n\n\n«El espíritu encarnado, amo de la ciudad de su cuerpo, no crea actividades, ni induce a las personas a actuar, ni crea los frutos de la acción. Todo ello lo llevan a cabo las modalidades de la naturaleza material. Tampoco el Espíritu Supremo asume las actividades pecaminosas o piadosas de nadie. Los seres encarnados, sin embargo, están confundidos debido a la ignorancia que cubre su verdadero conocimiento.» (Bg. 5.14–15)\n\n\n\nDe estos pasajes queda claro que los sufrimientos de la humanidad no pueden equipararse a los pasatiempos del Ser Supremo, ni es el Ser Supremo responsable de ellos. El Señor nunca es responsable de los vicios ni de las virtudes de nadie. Mediante acciones viciosas nos ponemos en condiciones cada vez más angustiosas, mientras que mediante acciones piadosas nos situamos en el sendero de la felicidad. Así pues, el hombre es el arquitecto de su propia aflicción o felicidad material. El Señor no desea que la entidad viviente se enrede en las reacciones de las actividades, sean buenas o malas. Él simplemente quiere que todos regresen al hogar, de vuelta a Dios. Mientras no despertemos a nuestra relación eterna pura con Dios, ciertamente estaremos confundidos en nuestras acciones. Nuestras acciones, respecto a lo correcto y lo incorrecto, se ejecutan todas en la plataforma de la ignorancia. Debemos elevarnos a la plataforma del conocimiento puro, que es la comprensión pura de que somos los servidores eternos del Señor Supremo y disfrutadores de Sus pasatiempos trascendentales. El Señor Supremo es el amo disfrutador de esos pasatiempos, y nosotros somos los servidores disfrutadores.\n\n\n\nEl conocimiento trascendental solo se alcanza mediante el servicio devocional trascendental, como se describe en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nteṣāṁ satata-yuktānāṁ\n\nbhajatāṁ prīti-pūrvakam\n\ndadāmi buddhi-yogaṁ taṁ\n\nyena mam upayānti te\n\n\n\n«A aquellos que están constantemente dedicados y Me adoran con amor, les doy el entendimiento mediante el cual pueden venir a Mí.» (Bg. 10.10)\n\n\n\nSolo mediante la prestación de tal servicio devocional, y no mediante la mera adquisición de un cúmulo de conocimiento discriminativo, podemos conocer al Señor Supremo tal como Él es. Cuando conocemos a la Personalidad de Dios en verdad, podemos entonces entrar en Sus pasatiempos. Este es el veredicto de todas las escrituras reveladas.\n\n\n\n\nCapítulo tres"}
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Ese cultivo se denomina *akarma*, o trabajo. Una persona puede acudir a nuestro lugar con una azada para cultivar la tierra, o puede venir simplemente a beber café o té. Se nos ha dado este tipo particular de cuerpo para cultivarlo y obtener los objetos sensoriales requeridos conforme a nuestros deseos. Este cuerpo es un regalo de Dios. Dios es muy bondadoso, y si alguien desea algo de Él, se lo permite. «Muy bien —dice Él—. Tómalo». Su relación con nosotros es como la relación de un padre con un hijo. El hijo puede insistir en obtener algo del padre, y el padre puede tratar de convencerlo de que lo que quiere no es bueno para él, diciéndole: «Mi querido hijo, no toques esto. Esto no es bueno para ti». Pero cuando el niño insiste, el padre se lo permite. El afectuoso padre le da al hijo justo lo que desea. De forma similar, el Padre Supremo les da a Sus hijos e hijas justo lo que quieren. Se afirma en el *Bhagavad-gītā* que todos los seres, en todas las especies de vida, son Sus hijos.\n\n\n\nsarva-yoniṣu kaunteya\n\nmūrtayaḥ sam bhavanti yāḥ\n\ntāsāṁ brahma mahad yonir\n\nahaṁ bīja-pradaḥ pitā\n\n\n\n«Debe entenderse que todas las especies de vida, ¡oh hijo de Kuntī!, son hechas posibles por el nacimiento en esta naturaleza material, y que Yo soy el Padre que da la simiente». (Bg. 14.4)\n\n\n\nEn este mundo material, la madre, *prakṛti*, que es la naturaleza material, nos suministra el cuerpo, y el Padre Supremo impregna esta materia con almas vivientes. Existe una teoría errónea, vigente en la actualidad, según la cual solo los seres humanos tienen alma y las demás entidades vivientes carecen de ella, pero por la autoridad Védica sabemos que hay más de 8.000.000 de especies de cuerpos, incluidos plantas y árboles, y que todos tienen alma; de lo contrario no podrían desarrollarse ni crecer. En este verso, Śrī Kṛṣṇa declara que todas las entidades vivientes, independientemente de la forma que adopten en este mundo material, son Sus hijos y están relacionados con Él como un hijo lo está con su padre.\n\n\n\nEsta conciencia de Kṛṣṇa está especialmente destinada a comprender la posición del alma y su relación con Dios.\n\n\n\nkṣetrajñaṁ cāpi māṁ viddhi\n\nsarva-kṣetreṣu bhārata\n\nkṣetra-kṣetrajñayor jñānaṁ\n\nyat taj jñānaṁ mataṁ mama\n\n\n\n«¡Oh vástago de Bharata!, debes saber que Yo soy también el conocedor en todos los cuerpos, y comprender este cuerpo y a su propietario se denomina conocimiento. Esa es Mi opinión». (Bg. 13.3)\n\n\n\nSi meditamos sobre este cuerpo y estudiamos si somos o no el cuerpo en realidad, llegaremos a la conclusión de que somos *kṣetrajña*, el conocedor del cuerpo, pero no el cuerpo. Si estudiamos nuestro dedo y consideramos si somos o no el dedo, llegaremos a la conclusión de que no somos el dedo ni ninguna otra parte del cuerpo, sino que el dedo, los brazos, las piernas, la cabeza, etc., son nuestros dedos, brazos, piernas, etc. De este modo podemos concluir que no somos estos cuerpos, sino que los cuerpos nos pertenecen. Por eso decimos: «Este es mi cuerpo». Por desgracia, las personas de esta civilización moderna nunca se detienen a indagar qué son o quiénes son. Simplemente trabajan con gran esfuerzo, laborando arduamente todo el día en una oficina o fábrica, bajo la impresión de que «yo soy este cuerpo». Y si les preguntamos quiénes son, responden: «Soy hindú, soy musulmán, soy sueco, soy estadounidense, soy cristiano, etc.». Estas son diversas identificaciones o designaciones del cuerpo, pero el hecho es que no somos estos cuerpos. El cuerpo es simplemente el campo de nuestras actividades. No somos más el cuerpo que el cultivador de un campo es el campo.\n\n\n\nHay diferentes clases de cuerpos y diferentes actividades conforme a los distintos tipos de cuerpos. Un perro disfruta de un tipo de actividad, un gato disfruta de otra, y un ser humano disfruta de otra. Existen diferencias de actividad debidas a diferencias de cuerpo. Sin embargo, cuando llegamos a la plataforma de la verdad y comprendemos que no somos estos cuerpos, nuestras actividades cambian de actividades materiales a actividades espirituales. Mientras operemos bajo el concepto corporal de la vida, nuestras actividades serán materiales, pero en cuanto comprendamos «yo no pertenezco a este cuerpo, *ahaṁ brahmāsmi*, soy alma espiritual», nuestras actividades estarán en consonancia con esa comprensión; es decir, dejarán de estar motivadas desde la plataforma material o corporal. El conocimiento de nuestra verdadera identidad como separados del cuerpo es conocimiento real, pero este conocimiento se nos niega mientras nos aferremos a la identificación corporal.\n\n\n\nEn las escrituras se dice que mientras estemos en este concepto corporal de la vida, todas nuestras actividades serán derrotadas. Un niño nace en la ignorancia, y si al crecer permanece bajo el concepto corporal de la vida, vive en la oscuridad. Su posición es la de un *śūdra*. En las literaturas Védicas encontramos que en esta era todos nacen *śūdras*; por consiguiente, todos necesitan ser educados acerca de su verdadera identidad. No obstante, si nos conformamos con nuestro nacimiento de padre y madre, permaneceremos en nuestra condición de *śūdra*. Tenemos que elevarnos a la plataforma brahminical siguiendo los procesos purificatorios.\n\n\n\nComo se mencionó antes, hay cuatro características básicas de una vida impura: sexo ilícito, intoxicación, consumo de carne y juegos de azar. Conforme a los principios Védicos, las relaciones sexuales no deben practicarse fuera del matrimonio. En la sociedad humana existe, por lo tanto, un sistema de matrimonio que nos distingue de los gatos y los perros. Ya seamos hindúes, musulmanes o cristianos, reconocemos el sistema del matrimonio. El propósito de este sistema es evitar el sexo ilícito. Según el sistema Védico, la intoxicación también se desalienta, y tampoco se aboga por el consumo de carne, pues los seres humanos deben ser no violentos. Se nos han dado suficientes cereales, frutas, leche y verduras, y no hay necesidad de matar a los pobres animales. Algunas personas argumentan que si no comemos carne estaremos desnutridos, pero podemos observar que los estudiantes de este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa han dejado la carne y están muy sanos, mientras que las personas que comen carne, a pesar de su consumo de carne, siguen sujetas a tantas enfermedades y condiciones insalubres. Los juegos de azar también se desalientan porque simplemente agitan la mente.\n\n\n\nEste, pues, es el proceso purificatorio mediante el cual uno puede volverse un *brāhmaṇa*. Este sendero está abierto a todos. Un *brāhmaṇa* es aquel que es veraz y puro, tolerante y sencillo, lleno de conocimiento y fe en Dios. Puede controlar su mente y también sus sentidos. En el momento actual hay una gran necesidad de *brāhmaṇas*, porque casi todos son *śūdras*, ya que casi todos están completamente dedicados a mantener el cuerpo: comer, dormir, aparearse y defenderse, todos síntomas de animales y *śūdras*.\n\n\n\nLa sociedad no puede ser pacífica a menos que haya cuatro divisiones de seres humanos funcionando en armonía unas con otras. Estas cuatro divisiones están compuestas por *brāhmaṇas*, *kṣatriyas*, *vaiśyas* y *śūdras*. Kṛṣṇa las analiza en el *Bhagavad-gītā* de la siguiente manera:\n\n\n\ncātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ\n\nguṇa-karma-vibhāgaśaḥ\n\ntasya kartāram api māṁ\n\nviddhy akartāram avyayam\n\n\n\n«Conforme a las tres modalidades de la naturaleza material y al trabajo atribuido a ellas, las cuatro divisiones de la sociedad humana fueron creadas por Mí. Y aunque soy el creador de este sistema, debes saber que, con todo, soy el no ejecutor, siendo inmutable». (Bg. 4.13)\n\n\n\nEstas cuatro divisiones de hombres en la sociedad humana son naturales, no artificiales, porque en el mundo material todo opera bajo la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material: bondad, pasión e ignorancia. Mientras estemos en el mundo material, no es posible clasificar a todos en la misma categoría, porque cada persona actúa bajo la influencia de las modalidades de la naturaleza material. Sin embargo, cuando trascendemos el plano material, hay unidad. En ese momento, todas las divisiones desaparecen. La cuestión es, por lo tanto, cómo trascender las modalidades de la naturaleza material, y esa trascendencia es el proceso mismo de la conciencia de Kṛṣṇa. En cuanto nos situamos en la conciencia de Kṛṣṇa, nos volvemos trascendentales a las modalidades de la naturaleza material.\n\n\n\nmāṁ ca yo 'vyabhicāreṇa\n\nbhakti-yogena sevate\n\nsa guṇān samatītyaitān\n\nbrahma-bhūyāya kalpate\n\n\n\n«Aquel que se ocupa plenamente en el servicio devocional, que no cae en ninguna circunstancia, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y así llega al nivel del Brahman». (Bg. 14.26)\n\n\n\nAsí pues, aquel que se ocupa en actividades con conciencia de Kṛṣṇa se eleva de inmediato a la posición trascendental. Por naturaleza no somos materia, sino Brahman (*ahaṁ brahmāsmi*). La filosofía de Śaṅkarācārya se basa principalmente en el principio de que no debemos pensar que somos productos de esta naturaleza material. Es por algún desafortunado accidente que estamos en contacto con la naturaleza material. En realidad, nuestra naturaleza es la del espíritu, Brahman, y esa naturaleza debe ser invocada. Esta vida material es una condición enferma; cuando estamos situados en Brahman, nos hallamos en nuestra condición saludable. Esa condición saludable del Brahman se alcanza de inmediato en cuanto nos ocupamos al cien por cien en la conciencia de Kṛṣṇa.\n\n\n\nCuando trascendemos la naturaleza material mediante la prestación de servicio a Kṛṣṇa, ¿cuál es nuestra condición? ¿Nos volvemos cero? Algunas filosofías sostienen que tras la liberación de la vida material, después del *nirvāṇa* de este cuerpo material, nos convertimos en cero, en vacío. Esa es una teoría peligrosa. Por naturaleza, la entidad viviente no se siente atraída por el cero. Puede que estemos enfermos y sufriendo por tantos elementos, pero si nuestro médico viene y dice: «Permítame acabar con sus males matándolo», diremos de inmediato: «¡No, no! Mejor déjeme sufrir la enfermedad». No queremos que nos maten solo para poner fin a nuestras miserias. De modo que la teoría de que después de la vida material hay vacío no resulta en absoluto atractiva. Tampoco es un hecho. Somos *sac-cid-ānanda-vigraha* [Bs. 5.1], eternos, bienaventurados y llenos de conocimiento, y parte integral del Supremo. El Señor Supremo es *sac-cid-ānanda-vigraha*, y nosotros somos cualitativamente uno con Él. Aunque muy pequeña, una gota de agua de mar es tan salada como el mar, y aunque no somos más que átomos espirituales, poseemos las mismas propiedades que el espíritu supremo completo. No se trata de ser vacío, pues como entidades vivientes todas nuestras propiedades espirituales están ahí en infinita diversidad. Sin embargo, si por la frustración de la existencia material cometemos suicidio, no ponemos fin a nuestras miserias. Simplemente creamos otras miserias. Si alguien intenta suicidarse pero no lo logra, o de algún modo es reanimado, queda sujeto a ser castigado por la ley estatal. De forma similar, las leyes de la naturaleza tratan los suicidios como actos criminales. Debemos poner fin a esta vida material solo después de encontrar la verdadera vida bienaventurada de la eternidad. No debemos simplemente intentar acabar con las miserias de esta vida por pura frustración, sino que debemos ocuparnos en actividades que nos eleven a la vida espiritual.\n\n\n\nLas cuatro divisiones de la sociedad humana fueron creadas por Śrī Kṛṣṇa para facilitar este proceso de elevación. Así como un estudiante asciende de una clase inferior a una clase de posgrado, las divisiones del trabajo (*cātur-varṇyam*) se crean para elevarnos desde las etapas más bajas de conciencia hasta la etapa más elevada de conciencia de Kṛṣṇa. Este proceso es un proceso de cooperación. En el cuerpo humano, la parte más importante es la cabeza, luego los brazos, el vientre y las piernas. Aunque la cabeza se considera la parte más importante, no se trata de descuidar las piernas ni ninguna otra parte. Del mismo modo, en las divisiones de la sociedad humana, ninguna división es importante con exclusión de las demás. De estas divisiones, los *brāhmaṇas* se consideran la clase intelectual, la clase de los maestros; los *kṣatriyas* son la clase administrativa y militar; los *vaiśyas* son la clase mercantil y agrícola; y los *śūdras* son la clase de los trabajadores comunes. En una sociedad debidamente dirigida, todas estas clases son necesarias. Si cooperan en su progreso hacia la conciencia de Kṛṣṇa, no habrá conflicto entre ellas.\n\n\n\nEn la situación social actual, encontramos que existimos en estas cuatro divisiones, pero no hay cooperación. Todos están insatisfechos. Hoy en día hay un gran conflicto entre la clase capitalista y la clase trabajadora, porque entre ellas no hay conciliación. Solo hay fricción. Todo este conflicto entre las clases se debe a la falta de conciencia de Kṛṣṇa. De hecho, ni siquiera existe la posibilidad de cooperación a menos que haya conciencia de Kṛṣṇa. La conciencia de Kṛṣṇa es absolutamente esencial para armonizar todas las facetas de la sociedad humana. Independientemente de la clase a la que pertenezcamos, si cooperamos en conciencia de Kṛṣṇa, habrá paz en el mundo.\n\n\n\nAsí pues, la conciencia de Kṛṣṇa es la mayor necesidad para todas las divisiones de la sociedad. Cada capítulo y cada conclusión del *Bhagavad-gītā* apuntan hacia la conciencia de Kṛṣṇa. Śrī Kṛṣṇa, quien habla el *Bhagavad-gītā*, siempre recalca la devoción a Su Persona.\n\n\n\nman-manā bhava mad-bhakto\n\nmad-yājī māṁ namaskuru\n\nmām evaiṣyasi satyaṁ te\n\npratijāne priyo 'si me\n\n[Bg. 18.65]\n\n\n\n«Piensa siempre en Mí y conviértete en Mi devoto. Adórame y ofréceme tus reverencias. De este modo vendrás a Mí sin falta. Te lo prometo porque eres Mi muy querido amigo». (Bg. 18.65)\n\n\n\nA lo largo de todo el *Bhagavad-gītā* encontramos esta palabra *mām* enfatizada. *Mām* significa «a Mí», es decir, a Kṛṣṇa. Pero hay muchos sinvergüenzas que interpretan este *mām* como «a todos». Cuando yo digo: «Tráeme un vaso de agua», ¿significa que quiero que le traigas a todos un vaso de agua? La individualidad está ahí, pero mediante malabarismos de palabras interpretan «mí» o «yo» como «todos». En consecuencia, cuando Kṛṣṇa dice «Yo», los sinvergüenzas identifican este «Yo» consigo mismos. Esta es una burda malinterpretación. Aunque el *Bhagavad-gītā* es muy popular en el mundo, debido a esta malinterpretación por parte de eruditos mundanos, no se ha comprendido debidamente.\n\n\n\nEl *Bhagavad-gītā* explica claramente que este sistema de *cātur-varṇyam* fue establecido por Kṛṣṇa, pero Él está fuera de este sistema. Cuando Kṛṣṇa viene como encarnación, no viene como miembro de ningún orden social, no como un *brāhmaṇa* ni como nada más. Cuando Kṛṣṇa vino, vino como el hijo de Devakī y Vasudeva. Vasudeva pertenecía a la familia real y era, por lo tanto, un *kṣatriya*. Como tal, Kṛṣṇa desempeñó el papel de un *kṣatriya*, pero esto no significa que Kṛṣṇa perteneciera a la clase *kṣatriya*. Hay muchas encarnaciones de Kṛṣṇa en muchas formas de vida. En una encarnación apareció como un pez, como miembro de la comunidad de los peces, pero esto no significa que Él sea un pez. Si al ver un pez pensamos que pertenece a la familia de Kṛṣṇa, estamos equivocados. Por supuesto, desde otro punto de vista, todo es Kṛṣṇa, pero Kṛṣṇa está alejado de todo. Esta es la naturaleza trascendental de Kṛṣṇa, y si la comprendemos, nos liberaremos del nacimiento y la muerte. Aunque Kṛṣṇa ha establecido las cuatro divisiones de la sociedad humana, Él no pertenece a ninguna de ellas (*tasya kartāram api māṁ viddhy akartāram avyayam*). En cuanto comprendemos que, aunque Kṛṣṇa nació en una familia *kṣatriya*, no es un *kṣatriya*, nos liberamos verdaderamente. Si pensamos que porque Kṛṣṇa actúa de una manera particular —como en el campo de batalla, donde dio instrucciones a Arjuna de pelear— está atado por las reacciones de Sus actividades, estamos equivocados. «Las obras no me manchan», dice Śrī Kṛṣṇa (*na māṁ karmāṇi limpanti*). En conclusión, debemos aceptar el hecho de que cuando Kṛṣṇa viene como uno de nosotros, en realidad no es «uno de nosotros». Él es trascendental. Este hecho debemos aprenderlo mediante la indagación sumisa ante fuentes autorizadas, tales como el *Bhagavad-gītā* o un maestro espiritual plenamente realizado en conciencia de Kṛṣṇa.\n\n\n\nHoy en día, todas las facetas de la sociedad humana piensan que su interés propio reside en mantener este cuerpo. En consecuencia, la sociedad de hoy es simplemente una sociedad de gatos, perros y cerdos. Por las literaturas Védicas podemos comprender que no tenemos que trabajar arduamente todo el día simplemente para mantener este cuerpo. Trabajamos muy duro porque tratamos de controlar la naturaleza material con el propósito de complacer los sentidos. Quien logre comprender que Kṛṣṇa es la raíz de todo, el origen de todo, puede entender el significado de *īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ* [Bs. 5.1]: Kṛṣṇa es el controlador supremo. En el universo hay muchos *īśvaras*, o controladores, pero Kṛṣṇa es el supremo entre todos ellos. La conciencia de Kṛṣṇa nos otorga este conocimiento. Sin ella, seguiremos ignorando nuestro verdadero interés propio.\n\n\n\nLa sociedad moderna necesita urgentemente personas intelectuales o *brāhmaṇas* que puedan difundir el verdadero conocimiento espiritual por todo el mundo. Esa es una necesidad absoluta para una sociedad que trabaja arduamente solo para explotar la naturaleza. Si la gente intenta comprender este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa científica y filosóficamente, con su mejor conocimiento y juicio, y trata de cooperar, habrá paz en todo el mundo. En esencia, el método es muy sencillo. Solo necesitamos cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare y seguir los principios regulativos mencionados antes. Al seguir los principios regulativos, evitaremos los cuatro pilares de la vida pecaminosa, y al cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, nos asociaremos con Dios constantemente; de este modo habrá paz entre todas las clases de hombres.\n\n\n\nCapítulo cuatro"}
{"ref": "ekc/4", "book": "ekc", "lang": "es", "url": "/es/library/ekc/4/", "verse_text": "", "devanagari": "", "synonyms": "", "translation": "Conocer a Kṛṣṇa tal como Él es", "purport": "No necesitamos ninguna alta cualificación para ofrecer oraciones a la Suprema Personalidad de Dios. Sea cual fuere nuestra posición social o intelectual, podemos ofrecer oraciones. No tenemos que ser muy eruditos ni muy instruidos, ni tenemos que presentar nuestras oraciones en palabras cuidadosamente seleccionadas que sean poéticas, retóricas o metafóricas. Nada de esto se requiere, aunque si está presente es muy bueno. Simplemente tenemos que expresar nuestros sentimientos, pero para poder hacerlo debemos ser conscientes de nuestra posición. Una vez que somos conscientes de nuestra posición, nuestros sentimientos pueden expresarse sincera y espontáneamente.\n\n\n\n¿Cuál es nuestra posición? Esto lo ha enseñado el Señor Caitanya Mahāprabhu, quien nos enseña cómo orar en su oración:\n\n\n\nna dhanaṁ na janaṁ na sundarīṁ\n\nkavitāṁ vā jagadīśa kāmaye\n\nmama janmani janmanīśvare\n\nbhavatād bhaktir ahaitukī tvayi\n\n\n\n«¡Oh Señor todopoderoso! No tengo deseo de acumular riquezas, ni tengo deseo alguno de disfrutar de mujeres hermosas, ni quiero ningún número de seguidores. Lo único que quiero es tener Tu servicio devocional sin causa en mi vida, nacimiento tras nacimiento». (Śikṣāṣṭaka 4)\n\n\n\nEn esta oración, la palabra *jagadīśa* significa «Señor del universo». *Jagat* significa universo, e *īśa* significa Señor. Ya seamos hindúes, musulmanes o cristianos, o lo que fuere, debemos reconocer que hay un controlador supremo de este universo. Esto no puede ser negado por nadie que tenga fe en Dios. Nuestra convicción debe ser que nuestro Padre Supremo es Jagadīśa, o el Señor del universo entero. Solo el Señor Jagadīśa tiene el control; todos los demás son controlados. Los ateos, sin embargo, no gustan de este término porque les gusta pensar que ellos tienen el control, pero en realidad no es así. Todos los seres del mundo material están sujetos a las tres modalidades de la naturaleza material —bondad, pasión e ignorancia—, pero el Señor Supremo está por encima de estas modalidades.\n\n\n\ntribhir guṇamayair bhāvair\n\nebhiḥ sarvam idaṁ jagat\n\nmohitaṁ nābhijānāti\n\nmām ebhyaḥ param avyayam\n\n\n\n«Confundido por las tres modalidades (bondad, pasión e ignorancia), el mundo entero no Me conoce a Mí, que estoy por encima de ellas y soy inagotable». (Bg. 7.13)\n\n\n\nEl *Brahma-saṁhitā* también nos proporciona información acerca de Jagadīśa, el Supremo. En esa obra, el Señor Brahmā dice que el controlador supremo es el Señor Kṛṣṇa mismo (*īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ* [Bs. 5.1]). La palabra *īśvaraḥ* significa controlador, y la palabra *paramaḥ* significa supremo. Todos somos controladores en cierta medida limitada. Si no tenemos nada que controlar, a veces tenemos un perro o un gato para poder decir: «Mi querido perro, ven aquí». De esta manera podemos pensar: «Yo soy el controlador». Sin embargo, a veces las cosas se invierten, y encontramos que el perro controla al amo. Esto sucede porque en realidad nadie es el controlador, y todos son controlados. Por desgracia, olvidamos esta situación, y ese olvido se denomina *māyā*. Nos negamos a aceptar un controlador de este universo porque, si aceptamos un controlador, tenemos que rendir cuentas por nuestras actividades pecaminosas, del mismo modo que cuando aceptamos al gobierno tenemos que rendir cuentas por nuestras actividades ilícitas. Nuestra posición es que queremos continuar con nuestras actividades pecaminosas, y por eso negamos la existencia de un controlador. Este es el principio básico de la impiedad. La propaganda actual de que «Dios está muerto» se difunde porque la gente quiere seguir siendo sinvergüenza sin restricción. Este es el principio subyacente a la negación de la existencia de Dios. Pero por mucho que neguemos Su existencia, Él no morirá. A este respecto, hay un proverbio bengalí que dice: *śakuni śāpe gorumaraṇa*. La palabra *śakuni* significa buitre. Los buitres disfrutan de los cadáveres de animales muertos, especialmente del cadáver de la vaca. A veces un buitre puede pasar días sin un cadáver; así pues, este proverbio dice que el buitre maldice a la vaca, deseando que muera. Pero esto no significa que la vaca morirá solo para complacer al buitre. De forma similar, estos buitres ateos quieren ver a Dios muerto para poder regocijarse pensando: «Ahora Dios está muerto, y puedo hacer lo que quiera».\n\n\n\nDebemos saber, entonces, con certeza que hay un controlador; ese es el comienzo del conocimiento. ¿Por qué hemos de negar esta verdad? En cada campo de actividad encontramos algún controlador finito, así que ¿cómo podemos negar la existencia de un controlador infinito en esta creación? No es sin razón, por consiguiente, que el Señor Caitanya Mahāprabhu usa particularmente esta palabra Jagadīśa, Señor del universo. Él no fabrica el término, pues se encuentra en muchos diferentes *mantras* Védicos. Por ejemplo:\n\n\n\ntava kara-kamala-vare nakham adbhuta-śṛṅgaṁ\n\ndalita-hiraṇyakaśipu-tanu-bhṛṅgam\n\nkeśava dhṛta-narahari-rūpa jaya jagadīśa hare\n\n\n\n«¡Oh mi Señor!, Tus manos son muy hermosas, como la flor de loto, pero con Tus largas uñas has desgarrado a la avispa Hiraṇyakaśipu. A Ti, Señor del universo, ofrezco mis humildes reverencias».\n\n\n\nHiraṇyakaśipu era un ateo que negaba la existencia de Dios, pero Dios vino como el Señor Nṛsiṁhadeva, una encarnación mitad hombre, mitad león, y lo mató. Por eso se alaba al Señor como controlador supremo del universo y de todas las entidades vivientes (*jaya jagadīśa hare*).\n\n\n\nHay también otra oración: *jagannātha-svāmī nayana-patha-gāmī bhavatu me*: «¡Oh Señor del universo!, por favor sé visible ante mí». En todas estas oraciones, y en muchas otras, se reconoce al controlador supremo del universo. Todos intentan convertirse en controladores supremos, pero esto no es posible mediante el esfuerzo individual, comunal o nacional. El mundo está creado de tal manera que nadie puede volverse supremo. Independientemente de la posición en que nos coloquemos, descubriremos que alguien es inferior a nosotros y que alguien es superior. Ningún individuo puede decir: «Yo soy el supremo. Nadie está por encima de mí». Tampoco puede nadie decir: «Soy el más inferior. Nadie está por debajo de mí». Una vez que pensamos que somos los más inferiores, descubriremos de inmediato que alguien es inferior a nosotros; y una vez que pensamos que somos supremos, encontraremos de inmediato a alguien superior. Esta es nuestra posición.\n\n\n\nLa posición de Dios, sin embargo, no es así. En el *Bhagavad-gītā*, Kṛṣṇa afirma Su superioridad Él mismo de la siguiente manera:\n\n\n\nmattaḥ parataraṁ nānyat\n\nkiñcid as ti dhanañjaya\n\nmayi sarvam idaṁ protaṁ\n\nsūtre maṇi-gaṇa iva\n\n\n\n«¡Oh conquistador de riquezas (Arjuna)!, no hay verdad superior a Mí. Todo descansa sobre Mí, como perlas ensartadas en un hilo». (Bg. 7.7)\n\n\n\nDios es *asamaurdhva*, lo cual significa que nadie es igual a Él ni superior a Él. Si encontramos a alguien que no tiene superior, podemos aceptarlo como Dios. Dios puede definirse como aquel que no tiene superior y que no tiene igual. Esta es la versión Védica. En los *Upaniṣads* se dice, *na tat samaś cābhyadhikaś ca dṛśyate*: nadie se encuentra igual o superior a Él.\n\n\n\nOtra característica de Dios es que no tiene nada que hacer. En el mundo material, cuando un hombre se considera muy importante, siempre tiene una gran cantidad de cosas que hacer. El presidente de Estados Unidos, por ejemplo, es considerado el hombre supremo en el país, pero en cuanto hay alguna perturbación en Europa central o en cualquier otro lugar del mundo, tiene que convocar de inmediato una reunión de su gabinete para considerar cómo tratar la situación. Así que incluso él tiene que hacer tantas cosas. Si no hace nada, deja de ser el hombre supremo. En las literaturas Védicas, sin embargo, encontramos que Dios no tiene nada que hacer (*na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate*). Kṛṣṇa puede actuar de tantas maneras en el mundo, pero no es porque se le requiera hacerlo. Esto se indica en el *Bhagavad-gītā*.\n\n\n\nna me pārthāsti kartavyaṁ\n\ntriṣu lokeṣu kiñcana\n\nnānavāptam avāptavyaṁ\n\nvarta eva ca karmaṇi\n\n\n\n«¡Oh hijo de Pṛthā!, no hay trabajo prescrito para Mí dentro de los tres sistemas planetarios. Ni necesito nada, ni tengo necesidad de obtener nada, y aun así Me ocupo en el trabajo». (Bg. 3.22)\n\n\n\nA este respecto, es interesante notar que un caballero europeo que fue a Calcuta y visitó varios templos observó que en el templo de la diosa Kālī, la deidad tenía una figura muy feroz, con un hacha en la mano, y estaba cortando las cabezas de demonios y usándolas como guirnaldas. En otros templos vio a la deidad ocupada en actividades similares, pero cuando llegó al templo de Rādhā-Kṛṣṇa, dijo: «Aquí encuentro que está Dios». Cuando le preguntaron cómo llegó a esa conclusión, dijo: «En cada templo vi que la deidad estaba haciendo algo, pero aquí veo que Dios simplemente está tocando una flauta y disfrutando. Es evidente que no tiene nada que hacer». Esta es una conclusión muy inteligente; de hecho, es la conclusión Védica.\n\n\n\nHoy en día se está poniendo de moda que la gente afirme que se está convirtiendo en Dios mediante la meditación. Esto significa que por medio de la meditación es posible transformarse en Dios; en otras palabras, Dios medita, y mediante Su meditación se convierte en Dios. Todo esto es un disparate. Dios es Dios, y siempre fue Dios y siempre será Dios. Incluso como bebé en el regazo de Su madre, Kṛṣṇa es Dios. No se requirió meditación, ni austeridad ni penitencia. Cuando Pūtanā, la bruja demoníaca, vino a envenenar al bebé Kṛṣṇa, vino como una joven hermosa y le pidió a la madre Yaśodā: «¡Oh, Yaśodāmayī, tienes un bebé muy hermoso! ¿Serías tan amable de dármelo para que pueda amamantarlo?». Yaśodā era una mujer de pueblo muy sencilla, y dijo: «Oh, sí, puedes tomar a mi hijo». Pūtanā se había untado veneno en los pechos e intentaba matar a Kṛṣṇa haciéndolo succionar. Este es el espíritu demoníaco; los demonios siempre quieren matar a Kṛṣṇa para poder decir: «Dios está muerto. No hay Dios. Dios es impersonal». Kṛṣṇa fue tan bondadoso con Pūtanā que le permitió amamantarlo, pero cuando succionó sus pechos, no solo extrajo el veneno sino también su vida. Pūtanā cayó muerta al suelo y fue transformada de inmediato en su forma demoníaca original. Así que este es Dios: en el regazo de Su madre es Dios. No tiene que convertirse en Dios mediante meditación, penitencia, austeridad ni siguiendo reglas o regulaciones. Él es sustancial y eternamente Dios, y no tiene nada que hacer. Si alguien afirma que puede convertirse en Dios adorando a tal o cual deidad o meditando, debemos tomar de inmediato que no es un dios, sino un perro. Para comprender a Dios, debemos tener cuidado de aceptar únicamente la conclusión Védica: *na tasya kāryaṁ karaṇaṁ ca vidyate*: Dios no tiene nada que hacer. ¿Por qué habría de tener Dios que hacer algo para convertirse en Dios? Si fabricamos oro, ese es oro artificial, no oro real. El oro es natural, y del mismo modo Dios es natural. En Sus pasatiempos infantiles, en el regazo de Su madre, es Dios; mientras juega con Sus amigos, es Dios; mientras danza, es Dios; mientras pelea en Kurukṣetra, es Dios; mientras está casado con Sus reinas, es Dios; y mientras habla, es Dios. No hay dificultad en comprender a Dios. Todo lo que se requiere de nosotros es que escuchemos a Kṛṣṇa.\n\n\n\nEn el *Bhagavad-gītā*, Kṛṣṇa le dice a Arjuna:\n\n\n\naham sarvasya prabhavo\n\nmattaḥ sarvaṁ pravartate\n\niti matvā bhajante māṁ\n\nbudhā bhāva-samanvitāḥ\n\n\n\n«Yo soy la fuente de todo; de Mí emana la creación entera. Sabiendo esto, los sabios Me adoran con todo su corazón». (Bg. 10.8)\n\n\n\nEsto significa que Śrī Kṛṣṇa es la fuente del Señor Śiva y el origen de Viṣṇu y de Brahmā, y, por supuesto, de todos los demás semidioses y demás entidades vivientes. Él dice además:\n\n\n\nmamaivāṁśo jīva-loke\n\njīva-bhūtaḥ sanātanaḥ\n\nmanaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi\n\nprakṛti-sthāni karṣati\n\n\n\n«Las entidades vivientes en este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias, y son eternas. Pero debido a la vida condicionada, luchan muy arduamente con los seis sentidos, que incluyen la mente». (Bg. 15.7)\n\n\n\nEn el *Brahma-saṁhitā*, el Señor Brahmā explica que, si estamos buscando a Dios, aquí está Dios.\n\n\n\npremāñjana-cchurita-bhakti-vilocanena\n\nsantaḥ sadaiva hṛdayeṣu vilokayanti\n\nyaṁ śyāmasundaram acintya-guṇa-svarūpaṁ\n\ngovindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi\n\n\n\n«Adoro a Govinda, el Señor primigenio, quien es Śyāmasundara, Kṛṣṇa mismo, con inconcebibles e innumerables atributos, a quien los devotos puros contemplan en lo profundo de su corazón con el ojo de la devoción ungido con el bálsamo del amor». (Brahma-saṁhitā 5.38)\n\n\n\nHay descripciones similares en todas partes de la literatura Védica, pero los sinvergüenzas y demonios son tan obstinados que, aunque Kṛṣṇa es confirmado como el Dios Supremo por los doce *ācāryas* autorizados (Brahmā, Nārada, Śiva, Bhīṣma, los Kumāras, Kapila, Manu, etc.) y por Vyāsa, Devala y muchos otros devotos, aun así se niegan a aceptarlo. El Señor Caitanya Mahāprabhu también confirma que Kṛṣṇa es el Dios Supremo, y el *Śrīmad-Bhāgavatam* dice: *kṛṣṇas tu bhagavān svayam*. El *Śrīmad-Bhāgavatam* da una lista de todas las encarnaciones de Dios, y al final concluye que el nombre Kṛṣṇa, que aparece en esa lista, indica a la Suprema Personalidad de Dios, mientras que todos los demás nombres representan manifestaciones o encarnaciones. *Ete cāṁśa-kalāḥ puṁsaḥ* [SB 1.3.28]. Todos los demás nombres de Dios son partes de Dios o porciones de las partes. Las partes se llaman *aṁśa*, y las porciones de las partes se llaman *kalāḥ*. Como entidades vivientes, somos *aṁśa*, pero somos *aṁśa* muy fragmentarios. Todos los demás son *aṁśa* o *kalāḥ*, pero Kṛṣṇa es *bhagavān svayam*, la Suprema Personalidad de Dios.\n\n\n\nNuestras oraciones deben dirigirse a la Suprema Personalidad de Dios y a nadie más. Por eso oramos con Brahmā:\n\n\n\ncintāmaṇi-prakara-sadmasu kalpa-vṛkṣa-\n\nlakṣāvṛteṣu surabhīr abhipālayantam\n\nlakṣmī-sahasra-śata-sambhrama-sevyamānaṁ\n\ngovindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi\n\n\n\n«Adoro a Govinda, el Señor primigenio, el primer progenitor, quien cuida de las vacas, satisface todo deseo, en moradas construidas con gemas espirituales, rodeado por millones de árboles de los deseos, siempre servido con gran reverencia y afecto por cientos de miles de Lakṣmīs, o *gopīs*». (Brahma-saṁhitā 5.29)\n\n\n\nAquí se llama a Kṛṣṇa la persona original (*ādi-puruṣam*). Todos somos personas. Nuestro padre es una persona, y por eso nosotros somos personas. Si rastreamos al padre de nuestro padre, descubriremos que también era una persona, y que su padre era una persona, y así sucesivamente hasta llegar al Señor Brahmā, que fue la primera persona creada en este universo. Entonces también descubriremos que el padre del Señor Brahmā, Viṣṇu, también es una persona. Todos son personas, y Kṛṣṇa es la persona suprema. La comprensión impersonalista de Dios se denomina *nirarcā*. *Niḥ* significa «negativo» y *arcā* significa «forma», así que *nirarcā* significa «forma negativa». Los impersonalistas se equivocan cuando piensan que Dios no tiene forma alguna. La palabra *nirarcā* no indica que Él no tenga forma, sino que no tiene forma material como nosotros. La forma está ahí, pero no es material; es forma espiritual.\n\n\n\n¿Cuál es el valor de nuestra forma? Esta forma cambiará después de unos años, en cuanto abandonemos el cuerpo. Nuestras formas cambian del mismo modo que cambiamos nuestros trajes y vestidos, pero Dios no tiene una forma como esta; por eso a veces se Le llama *nirarcā*. La forma existe, y eso también se ha explicado en el *Brahma-saṁhitā*. El Señor Brahmā describe Su forma de esta manera:\n\n\n\nveṇuṁ kvaṇantam aravinda-dalāyatākṣaṁ\n\nbarhāvataṁsam asitāmbuda-sundarāṅgam\n\nkandarpa-koṭi-kamanīya-viśeṣa-śobhaṁ\n\ngovindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi\n\n\n\naṅgāni yasya sakalendriya-vṛttimanti\n\npaśyanti pānti kalayanti ciraṁ jaganti\n\nānanda-cinmaya-sad-ujjvala-vigrahasya\n\ngovindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi\n\n\n\n«Adoro a Govinda, el Señor primigenio, que es diestro en tocar Su flauta, con ojos florecientes como pétalos de loto, con la cabeza adornada con una pluma de pavo real, con la figura de la belleza teñida con el matiz de las nubes azules, y cuya hermosura sin par cautiva a millones de Cupidos. Adoro a Govinda, el Señor primigenio, cuya forma trascendental está llena de bienaventuranza, verdad y sustancialidad, y es así llena del más deslumbrante esplendor. Cada uno de los miembros de esa figura trascendental posee, en Sí mismo, las funciones plenas de todos los órganos, y eternamente ve, mantiene y manifiesta los infinitos universos, tanto espirituales como mundanos». (Brahma-saṁhitā 5.30, 32)\n\n\n\nEsta forma no tiene nada en absoluto que ver con las formas materiales. Los impersonalistas dicen: «¡Oh, usted dice que Kṛṣṇa tiene forma! Si es así, ¿cómo puede decir que Él es el Supremo? El Brahman impersonal es el Supremo, y el Brahman impersonal carece de forma». Pero tenemos información del *Bhagavad-gītā* de que Kṛṣṇa es la fuente del Brahman impersonal.\n\n\n\nbrahmaṇo hi pratiṣṭhāham\n\namṛtasyāvyayasya ca\n\nśāśvatasya ca dharmasya\n\nsukhasyaikāntikasya ca\n\n\n\n«Y Yo soy la base del Brahman impersonal, que es inmortal e imperecedero, eterno, la posición constitucional de la felicidad suprema». (Bg. 14.27)\n\n\n\nKṛṣṇa ciertamente tiene forma, pero Su forma, como se declaró antes, es *sac-cid-ānanda-vigraha* [Bs. 5.1], eterna, llena de bienaventuranza y llena de conocimiento. Los atributos de Su cuerpo trascendental los resume el Señor Brahmā de esta manera:\n\nīśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ\n\nsac-cid-ānanda-vigrahaḥ\n\nanādir ādir govindaḥ\n\nsarva-kāraṇa-kāraṇam\n\n\n\n«Kṛṣṇa, quien es conocido como Govinda, es la Divinidad Suprema. Él tiene un cuerpo espiritual, eterno y bienaventurado. Él es el origen de todo. No tiene otro origen y es la causa primera de todas las causas». (Brahma-saṁhitā 5.1)\n\n\n\nLa palabra Govinda significa «aquel que da placer a los sentidos». Percibimos el placer a través de nuestros sentidos, y por eso Kṛṣṇa, que es el reservorio de placer, se llama Govinda. Si servimos a Kṛṣṇa con sentidos purificados, comenzaremos a saborear el placer de ese reservorio supremo.\n\n\n\n¿Cómo podemos describir a Dios o comprender Sus glorias? No es posible. Dios es ilimitado. Sin embargo, independientemente de nuestras limitaciones finitas, podemos expresar nuestros propios sentimientos y decir: «Mi Dios, mi Señor». Esto será aceptado. El Señor Caitanya Mahāprabhu nos enseña a orar de esta manera:\n\n\n\nayi nanda-tanuja kiṅkaraṁ\n\npatitaṁ māṁ viṣame bhavāmbudhau\n\nkṛpayā tava pāda-paṅkaja-\n\nsthita-dhūlī-sadṛśaṁ vicintaya\n\n\n\n«¡Oh hijo del Mahārāja Nanda!, soy Tu servidor eterno, y aunque así lo soy, de un modo u otro he caído en el océano del nacimiento y la muerte. Por favor, por consiguiente, sácame de este océano de muerte y fíjame como uno de los átomos a Tus pies de loto». (Śikṣāṣṭaka 5)\n\n\n\nEste debería ser el estándar de la oración; solo debemos querer ser colocados como uno de los átomos a los pies de loto de Kṛṣṇa para prestarle servicio. Todos oran a Dios con algún interés, pero incluso si oramos a Dios diciendo: «Dame algo de dinero, dame algo de alivio, una casa bonita, una esposa bonita o comida buena», eso también es bueno. Sin embargo, esto no cumple con el estándar de la oración del Señor Caitanya Mahāprabhu. Nuestra única oración debería ser que el Señor nos permita servirle nacimiento tras nacimiento. Nuestra oración debería ser: «Querido Señor, Tú eres tan grande que quiero ocuparme en Tu servicio. He estado sirviendo a todos estos sinvergüenzas, y no estoy satisfecho. Ahora he venido a Ti. Por favor, ocúpame en Tu servicio». Esta es la última palabra en la oración. Algunas personas se quejan de que cuando oran a Dios no sienten Su presencia. Debemos saber que esto se debe a nuestras incapacidades, no a las de Dios. Hay dos concepciones de presencia: la concepción física y la concepción vibracional. La concepción física es temporal, mientras que la concepción vibracional es eterna. Cuando disfrutamos o saboreamos la vibración de las enseñanzas de Kṛṣṇa en el *Bhagavad-gītā*, o cuando cantamos Hare Kṛṣṇa, debemos saber que mediante esas vibraciones Él está inmediatamente presente. Él es absoluto, y por eso Su vibración es tan importante como Su presencia física. Cuando sentimos separación de Kṛṣṇa o del maestro espiritual, debemos simplemente tratar de recordar sus palabras de instrucción, y ya no sentiremos esa separación. Tal asociación con Kṛṣṇa y el maestro espiritual debe ser asociación por vibración, no por presencia física. Esa es la verdadera asociación. Damos mucho énfasis al ver, pero cuando Kṛṣṇa estaba presente en esta Tierra, tantas personas Lo vieron y no se dieron cuenta de que Él es Dios; así que ¿cuál es la ventaja de ver? Al ver a Kṛṣṇa, no Lo comprenderemos, pero escuchando atentamente Sus enseñanzas, podemos llegar a la plataforma de la comprensión. Podemos tocar a Kṛṣṇa inmediatamente por la vibración sonora; por eso debemos dar más énfasis a la vibración sonora de Kṛṣṇa y del maestro espiritual; entonces nos sentiremos felices y no sentiremos separación.\n\n\n\nDel *Śrīmad-Bhāgavatam* sabemos que cuando Kṛṣṇa partió de este mundo, Arjuna estaba abrumado de tristeza, pero cuando comenzó a recordar las instrucciones del *Bhagavad-gītā*, se apaciguó. Arjuna era el amigo constante de Kṛṣṇa, así que cuando Kṛṣṇa fue a Su morada, Arjuna quedó abrumado, pero simplemente recordando Sus enseñanzas obtuvo alivio de los dolores de la separación. Así pues, siempre que sintamos separación, lo mejor es recordar las enseñanzas. Las enseñanzas del *Bhagavad-gītā* fueron impartidas a Arjuna para su felicidad y para la felicidad de todos los hombres. Esto lo indica Kṛṣṇa al comienzo del Capítulo Décimo, cuando dice:\n\n\n\nbhūya eva mahā-bāho\n\nśṛṇu me paramaṁ vacaḥ\n\nyat te 'haṁ prīyamāṇāya\n\nvakṣyāmi hita-kāmyayā\n\n\n\n«De nuevo, ¡oh Arjuna de poderosos brazos!, escucha Mi palabra suprema, que te impartiré para tu beneficio y que te dará gran dicha». (Bg. 10.1)\n\n\n\nAl escuchar las palabras del Señor Kṛṣṇa y seguirlas cuidadosamente, alcanzaremos no solo la paz en el mundo, sino la paz suprema (*parāṁ śāntim*). Todo lo que se requiere es que busquemos refugio en los pies de loto de Kṛṣṇa y Le prestemos servicio cantando Sus glorias y difundiendo este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa en cada pueblo y aldea del mundo. Es la promesa de Kṛṣṇa que mediante tal entrega vendrán automáticamente la paz y la vida eterna.\n\n\n\ntam eva śaraṇaṁ gaccha\n\nsarva-bhāvena bhārata\n\ntat-prasādāt parāṁ śāntiṁ\n\nsthānaṁ prāpsyasi śāśvatam\n\n\n\n«¡Oh vástago de Bharata!, entrégate a Él en todos los aspectos, de modo que por Su misericordia puedas obtener la paz trascendental y la morada eterna». (Bg. 18.62)\n\n\n\nCapítulo cinco"}
{"ref": "ekc/5", "book": "ekc", "lang": "es", "url": "/es/library/ekc/5/", "verse_text": "", "devanagari": "", "synonyms": "", "translation": "Conocer las energías de Kṛṣṇa", "purport": "Para Kṛṣṇa no hay diferencia entre la energía material y la espiritual. Para Él, todo es lo mismo. A veces la electricidad funciona para enfriar, y a veces funciona para calentar, pero la energía generada desde la central eléctrica es toda la misma. De forma similar, la energía de Kṛṣṇa es siempre espiritual, pero actúa de diferentes maneras. En una ciudad puede haber un departamento de bienestar social y un departamento de policía. A los ojos del gobierno ambos son iguales, pues ambos son partes subsidiarias del gobierno, pero para el individuo prestan servicios diferentes. La energía material puede actuar de maneras que no sean muy agradables para la entidad viviente, pero eso no significa que la energía material no sea del agrado de Kṛṣṇa. Es tan importante como la energía espiritual, pero se emplea para castigar al alma condicionada, del mismo modo que el departamento de policía se emplea para castigar a los criminales. En el *Brahma-saṁhitā* se confirma que la energía de Kṛṣṇa es siempre espiritual, pero actúa de diferentes maneras en diferentes campos de actividades. En relación con Kṛṣṇa no hay distinción entre las energías, pero para nuestra comprensión discriminamos y decimos que a veces la energía actúa de manera material y a veces de manera espiritual. Nosotros pensamos que la energía es caliente o fría, buena o mala, agradable o desagradable, pero de hecho la energía es la misma.\n\n\n\nKṛṣṇa no puede distribuir energía inferior porque Él no es inferior. Él es siempre superior, espiritual, y por consiguiente Su energía es siempre espiritual. Subhadrā es la hermana de Kṛṣṇa, y de ella procede la encarnación de Durgā, la personificación de la energía material. Subhadrā está en el mundo espiritual y está eternamente relacionada con Kṛṣṇa como Su energía, pero cuando Durgā conduce sus actividades aquí en el mundo material, no se la debe considerar inferior. En el *Bhagavad-gītā* así como en el *Brahma-saṁhitā* se dice que Durgā o Māyā actúa bajo la dirección de Kṛṣṇa, así que ¿cómo puede considerársela inferior? Los criminales pueden pensar que el departamento de policía es un departamento gubernamental inferior, pero los ciudadanos respetuosos de la ley no piensan así. Simplemente funciona de una manera particular. Del mismo modo, la energía material tiene que actuar para engañar a la entidad viviente que está bajo la dirección de Kṛṣṇa.\n\n\n\nNosotros somos las entidades vivientes dentro de la energía material, y estamos en esta posición porque quisimos dominar la naturaleza material. Kṛṣṇa nos ha dado la facilidad, diciendo: «Muy bien, pueden intentarlo, pero no tendrán éxito». Mientras permanezcamos en la ignorancia de cómo las leyes de la naturaleza actúan bajo la dirección suprema de Kṛṣṇa, continuaremos siendo derrotados en nuestras actividades. Cuando comprendamos a Kṛṣṇa perfectamente, conoceremos automáticamente las leyes de la naturaleza y cómo actúan. Los vaiṣṇavas se interesan por el trasfondo de las leyes de la naturaleza material. Cuando comprendemos a Kṛṣṇa perfectamente, podemos entender que en realidad no hay energía inferior o material, sino que todo es espiritual. Podemos comprender que en la plataforma superior, todo lo que experimentamos son las acciones y reacciones de las diferentes energías del Señor Supremo. Cuando comprendemos a Kṛṣṇa perfectamente, estas distinciones de energías superior e inferior desaparecerán. Todo lo que se emplea en el servicio de Kṛṣṇa es energía superior. En el sentido más elevado, todo está sirviendo a Kṛṣṇa, y quienes están sumamente elevados lo comprenden.\n\n\n\nQue el Señor tiene diversas energías se confirma en las literaturas Védicas. Sin embargo, el Señor Supremo personalmente no tiene nada que hacer. ¿Cómo es esto? Él no tiene que esforzarse por obtener riqueza, pues toda la riqueza es Suya; ni por conocimiento, pues todo el conocimiento es Suyo; ni por poder, pues todo el poder es Suyo; ni por belleza, fama o renunciación, pues todos están en Él en plenitud. Tampoco dirige personalmente los asuntos universales, pues tiene muchos asistentes que pueden conducir los asuntos mientras Él permanece en Su morada. Esto se confirma en el *Śrī Īśopaniṣad*:\n\n\n\nanejad ekaṁ manaso javīyo\n\nnainad devā āpnuvan pūrvam arṣat\n\ntad dhāvato 'nyān atyeti tiṣṭhat\n\ntasminn apo mātariśvā dadhāti\n\n\n\n«La Personalidad de Dios, aunque fijo en Su morada, es más veloz que la mente y puede superar a todos los demás que corren. Los poderosos semidioses no pueden acercarse a Él. Aunque está en un lugar, tiene control sobre aquellos que suministran el aire y la lluvia. Él sobrepasa a todos en excelencia». (*Śrī Īśopaniṣad*, Mantra 4)\n\n\n\nAsí pues, Kṛṣṇa no tiene trabajo que realizar. Como la Suprema Personalidad de Dios, simplemente se dedica a disfrutar con las *gopīs* (pastorcillas de vacas) y Su consorte Rādhārāṇī. Kṛṣṇa, como Kṛṣṇa, no se ocupa en realidad de matar demonios. Cuando Kṛṣṇa mata demonios, se Le conoce como Vāsudeva Kṛṣṇa, no el Kṛṣṇa original. Cuando Kṛṣṇa se expande, primero se expande como Balarāma, luego Saṅkarṣaṇa, Pradyumna, Aniruddha y Vāsudeva. Como Vāsudeva, actúa en Mathurā y Dvārakā, pero como Kṛṣṇa, en Su aspecto original, permanece en Vṛndāvana. Esto puede parecer confuso; incluso uno de los más grandes escritores de ficción de Bengala se equivocó y pensó que Kṛṣṇa de Vṛndāvana, Kṛṣṇa de Dvārakā y Kṛṣṇa de Mathurā eran tres personas diferentes. Pero esto no es difícil de comprender si conocemos la naturaleza de las expansiones de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es el mismo, y Él es el uno sin segundo, pero puede expandirse en miles de millones y billones de formas. Todo esto es para Su disfrute.\n\n\n\nEn el Décimo Capítulo del *Bhagavad-gītā*, Kṛṣṇa explica Sus diferentes manifestaciones a Arjuna de esta manera:\n\n\n\nuccaiḥśravasam aśvānāṁ\n\nviddhi mām amṛtodbhavam\n\nairāvataṁ gajendrāṇāṁ\n\nnarāṇāṁ ca narādhipam\n\n\n\nāyudhānām ahaṁ vajraṁ\n\ndhenūnām asmi kāmadhuk\n\nprajanaś cāsmi kandarpaḥ\n\nsarpāṇām asmi vāsukiḥ\n\n\n\n«De los caballos, sabe que soy Uccaiḥśravā, que surgió del océano, nacido del elíxir de la inmortalidad; de los elefantes señoriales soy Airāvata, y entre los hombres soy el monarca. De las armas soy el rayo, entre las vacas soy Kāmadhuk, la que da leche abundante. De los procreadores soy Kandarpa, el dios del amor; y de las serpientes soy Vāsuki, el jefe». (Bg. 10.27,28)\n\n\n\nEl Señor Kṛṣṇa enumeró además las muchas grandes manifestaciones de la creación material y explicó cómo cada una era representativa de Él mismo. Concluyó un largo relato detallado de estas manifestaciones diciendo:\n\n\n\nathavā bahunaitena\n\nkiṁ jñātena tavārjuna\n\nviṣṭabhyāham idaṁ kṛtsnam\n\nekāṁśena sthito jagat\n\n\n\n«Pero ¿qué necesidad hay, Arjuna, de todo este conocimiento detallado? Con un solo fragmento de Mí mismo impregno y sostengo estos universos enteros». (Bg. 10.42)\n\n\n\nAsí pues, este mundo material existe sobre una porción plenaria de Kṛṣṇa. Si Kṛṣṇa no entrara en este universo, no podría existir. De forma similar, a menos que el alma espiritual, que es una porción fragmentaria de Kṛṣṇa, entre en este cuerpo, este cuerpo no puede existir. En cuanto el alma espiritual se va, el cuerpo se vuelve inmediatamente inútil: cuando Kṛṣṇa entra en la materia, la materia tiene valor. Esto es cierto tanto para el diminuto átomo individual como para el gran universo.\n\n\n\nPuesto que las manifestaciones de Kṛṣṇa son tan grandiosas, debemos saber que Su disfrute es mucho mayor que el nuestro. Tenemos que tratar de comprender qué clase de disfrute le agrada a Kṛṣṇa. Todos saben que Dios es grande, y de esto podemos concluir que Su disfrute también es grande. A este respecto, Svarūpa Dāmodara Gosvāmī ha escrito un verso que dice que, aunque los asuntos amorosos de Rādhā y Kṛṣṇa puedan parecer asuntos materiales ordinarios, no es así en realidad. Rādhārāṇī es la potencia de placer de Kṛṣṇa. En el *Vedānta-sūtra* se dice que la Verdad Absoluta siempre disfruta de la potencia de placer. Cuando queremos placer, no podemos tenerlo solos. Sentimos placer en compañía de amigos o familiares. Yo puedo hablar en una habitación solo, pero si hablo en una habitación ante otras personas, el placer aumenta. Placer significa que debe haber otros, y por eso Kṛṣṇa, la Verdad Absoluta, que siempre está disfrutando, se ha vuelto muchos.\n\n\n\nSomos partes integrales de Kṛṣṇa y hemos sido creados para darle placer a Kṛṣṇa. La principal potencia de placer es Rādhārāṇī, y por eso Rādhā-Kṛṣṇa están siempre juntos. Mientras que la energía material es conducida por la potencia externa, Māyā, el mundo espiritual es conducido por la potencia interna, Rādhārāṇī. A menudo oramos a Rādhārāṇī porque Ella es la potencia de placer de Kṛṣṇa. La misma palabra «Kṛṣṇa» significa todo-atractivo, pero Rādhārāṇī es tan grande que Ella atrae a Kṛṣṇa. Si Kṛṣṇa es siempre atractivo para todos, y Rādhārāṇī es atractiva para Kṛṣṇa, ¿cómo podemos imaginar la posición de Śrīmatī Rādhārāṇī? Debemos tratar humildemente de comprender y ofrecerle nuestras reverencias, diciendo: «Rādhārāṇī, Tú eres tan querida para Kṛṣṇa. Eres la hija del rey Vṛṣabhānu, y eres la amada de Kṛṣṇa. Te ofrecemos nuestras respetuosas reverencias». Rādhārāṇī es muy querida para Kṛṣṇa, y si nos acercamos a Kṛṣṇa por la misericordia de Rādhārāṇī, podemos alcanzarlo fácilmente. Si Rādhārāṇī recomienda a un devoto, Kṛṣṇa lo acepta de inmediato, por muy necio que sea. En consecuencia, en Vṛndāvana encontramos que los devotos cantan el nombre de Rādhārāṇī más a menudo que el de Kṛṣṇa. Dondequiera que vayamos en la India, encontraremos devotos exclamando: «Jaya Rādhe». Debemos estar más interesados en adorar a Rādhārāṇī, pues por muy caídos que estemos, si de algún modo u otro podemos complacerla, podremos comprender a Kṛṣṇa muy fácilmente. Si tratamos de comprender a Kṛṣṇa mediante el proceso especulativo, tendremos que pasar muchas vidas de especulación; pero si nos dedicamos al servicio devocional y simplemente tratamos de complacer a Rādhārāṇī, entonces Kṛṣṇa puede ser comprendido muy fácilmente. Rādhārāṇī es una devota tan grande que puede entregar a Kṛṣṇa.\n\n\n\nNi siquiera Kṛṣṇa puede comprender las cualidades de Rādhārāṇī. No logra comprenderla porque Ella es tan grande. Para comprender a Rādhārāṇī, Kṛṣṇa aceptó en realidad la posición de Ella. Kṛṣṇa pensó: «Aunque soy pleno y completo en todos los aspectos, todavía no comprendo a Rādhārāṇī. ¿Por qué es así?». Esto obligó a Kṛṣṇa a aceptar las propensiones de Rādhārāṇī, y esto explica Su manifestación como el Señor Caitanya Mahāprabhu. Caitanya Mahāprabhu es Kṛṣṇa mismo, pero es Kṛṣṇa aceptando las propensiones de Rādhārāṇī. Rādhārāṇī siempre siente separación de Kṛṣṇa, y de forma similar, en la posición de Rādhārāṇī, el Señor Caitanya siempre sentía esa separación. Además, aquellos que siguen las enseñanzas del Señor Caitanya deben experimentar y saborear los sentimientos de separación, no de encuentro.\n\n\n\nLos *gosvāmīs*, discípulos del Señor Caitanya Mahāprabhu, los seres más perfectos y sumamente elevados, nunca dijeron: «He visto a Kṛṣṇa». En cambio, clamaban constantemente: «¿Dónde está Rādhārāṇī? ¿Dónde están Lalitā y Viśākhā y las demás doncellas de Vṛndāvana?». En su etapa madura de amor por Dios, cuando vivían en Vṛndāvana, los *gosvāmīs* también clamaban: «Rādhārāṇī, ¿dónde estás? ¿Dónde están Tus asociadas? ¿Dónde estás, oh hijo del Nanda Mahārāja? ¿Dónde estáis todos?». De esta manera buscaban a Kṛṣṇa, y nunca en ningún momento dijeron: «Anoche vi a Kṛṣṇa danzar con las *gopīs*». Tales afirmaciones no las hace un devoto maduro, sino alguien que toma las cosas muy a la ligera. Algunas personas piensan que Rādhā y Kṛṣṇa son tan baratos que se Los puede ver cada noche, pero esta no es la enseñanza de los *gosvāmīs*, que siempre buscaban a Kṛṣṇa clamando: «¿Dónde estás? ¿Dónde estás, Rādhārāṇī? ¿Dónde estás, Kṛṣṇa? ¿Estás junto a la colina Govardhana? ¿Estás a la orilla del Yamunā?». De esta manera, por toda la extensión de Vṛndāvana, los *gosvāmīs* clamaban y buscaban a Rādhā y Kṛṣṇa como locos.\n\n\n\nDebemos seguir las huellas de los *gosvāmīs* y buscar a Rādhā y Kṛṣṇa de esta manera. Vṛndāvana está en nuestros corazones, y debemos buscarlo allí. Este es el proceso recomendado por Caitanya Mahāprabhu, el proceso de adoración en separación. Sintiendo separación de Kṛṣṇa, el Señor Caitanya Mahāprabhu se arrojaba al mar. A veces dejaba Su habitación en lo más oscuro de la noche y desaparecía. Nadie sabía adónde se había ido, pero todo el tiempo estaba buscando a Kṛṣṇa. De modo que no se trata de que disfrutemos los intercambios amorosos entre Kṛṣṇa y Rādhā como espectadores en algún evento deportivo. Debemos sentir separación de Ellos. Cuanto más sintamos separación, más debemos comprender que estamos avanzando. Con nuestros sentidos materiales no podemos ver a Kṛṣṇa, ni siquiera podemos oír Su nombre. Podemos empezar a percibirlo cuando avanzamos en el servicio devocional. Ese servicio devocional comienza con la lengua, no con las piernas, los ojos ni los oídos. La lengua debe utilizarse para cantar Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare y tomar *prasādam* de Kṛṣṇa. Así pues, la lengua tiene una función dual, y al utilizarla de este modo, comprenderemos a Kṛṣṇa. No podemos ver a Kṛṣṇa con nuestros ojos materiales, ni oír acerca de Él con oídos materiales, ni tocarlo con nuestras manos; pero si ocupamos nuestra lengua en Su servicio, Él se revelará, diciendo: «Aquí estoy».\n\n\n\nEste canto de Hare Kṛṣṇa extingue el incendio abrasador de la naturaleza material. Este es también el significado de la siguiente oración al maestro espiritual.\n\n\n\nsaṁsāra-dāvānala-līḍha-loka-\n\ntrāṇāya kāruṇya-ghanāghanatvam\n\nprāptasya kalyāṇa-guṇārṇavasya\n\nvande guroḥ śrī-caraṇāravindam **\n\n\n\n«El maestro espiritual recibe bendiciones del océano de misericordia. Así como la nube vierte agua sobre el incendio forestal para extinguirlo, el maestro espiritual extingue el incendio abrasador de la existencia material. Ofrezco mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual». (Śrī Gurvaṣṭakam, Verso 1)\n\n\n\nEste mundo material se compara a menudo con un incendio forestal que se produce automáticamente. Nadie desea un incendio forestal, pero a menudo hay relámpagos, o descuido, o fricción, o lo que sea, y el fuego se produce de inmediato. De forma similar, este mundo material está acosado por un incendio abrasador de problemas. Todos quieren vivir aquí pacíficamente, pero las situaciones se desarrollan de tal manera que esto no es posible para nadie. Luchamos con gran esfuerzo para ajustar las cosas de tantas maneras, pero las leyes de la naturaleza son tan crueles y peligrosas que, a pesar de nuestras esperanzas y planes, el incendio abrasador de los problemas de la existencia material continúa.\n\n\n\nEn este siglo, por ejemplo, hemos intentado apagar el fuego de la guerra, pero no ha sido posible. Hubo una Primera Guerra Mundial, y después se formó una Liga de las Naciones para tratar de prevenir una segunda, pero a pesar de sus intentos una segunda tuvo lugar. Ahora se han constituido las Naciones Unidas para ayudar a poner fin a la guerra, pero la guerra continúa en Vietnam, en Egipto, en Pakistán y en otros lugares. Nadie quiere una Tercera Guerra Mundial, pero parece inminente. No es posible enviar una brigada de bomberos, unos cuantos hombres con cubos de agua, para extinguir un gran incendio en el bosque. Para extinguir un rugiente incendio forestal deben caer volúmenes de agua; en otras palabras, debe haber un arreglo que esté más allá del esfuerzo humano. Cuando hay una nube misericordiosa sobre el incendio forestal, la nube estalla, la lluvia cae a torrentes y el incendio abrasador se extingue de inmediato. Así como una nube recoge agua del océano, igualmente el maestro espiritual recoge agua del océano de misericordia de Kṛṣṇa y la vierte sobre el incendio abrasador de la existencia material. Así pues, aquel que otorga o distribuye la lluvia misericordiosa de Kṛṣṇa se denomina maestro espiritual o *guru*.\n\n\n\nEn las literaturas Védicas se dice que, para comprender la ciencia trascendental de la conciencia de Kṛṣṇa, debemos tratar de adquirir conocimiento de cómo extinguir este incendio abrasador de problemas. Científicos, filósofos y otros hombres educados se esfuerzan mucho por extinguirlo, pero el resultado parece ser bombas cada vez más grandes. Los *karmīs*, o trabajadores fruitivos, laboran con corazón y alma, día y noche, para extinguir este fuego o para disminuir la condición miserable de la existencia material a fuerza de trabajo duro. Los *jñānīs*, o filósofos, también lo intentan, pero se han disgustado y por eso proclaman: «Este mundo es falso». Pensando así, intentan fundirse en la existencia del Supremo y de esta manera extinguir el fuego. Esto es como el chacal que intenta coger unas uvas de una vid, y cuando fracasa, dice: «Oh, de todos modos estas uvas están agrias». Los *yogīs*, o meditadores, intentan obtener poder místico superior volviéndose más grandes que el más grande, más pequeños que el más pequeño, más ligeros que el más ligero y más pesados que el más pesado, pero esto no es más que un juego de niños. Con cualquier cuerpo material —sea grande o pequeño, ligero o pesado— los problemas de la existencia material persisten. De esta manera uno puede progresar de una etapa a otra, pasando de la etapa de *karmī* o trabajador fruitivo, a la etapa de *jñānī* o filósofo, a la etapa de *yogī* o meditador, pero en cualquier caso finalmente tiene que llegar a la plataforma del *bhakti*, o servicio devocional. Este es el verdadero proceso evolutivo. Se indica en el *Bhagavad-gītā* de la siguiente manera:\n\n\n\nbahūnāṁ janmanām ante\n\njñānavān māṁ prapadyate\n\nvāsudevaḥ sarvam iti\n\nsa mahātmā sudurlabhaḥ\n\n\n\n«Después de muchos nacimientos y muertes, aquel que posee verdadero conocimiento se rinde a Mí, sabiendo que soy la causa de todas las causas y todo lo que es. Tal gran alma es muy rara». (Bg. 7.19)\n\n\n\nRendirse a Kṛṣṇa es el punto; esa es la meta de la vida, y los *bhaktas*, los hombres inteligentes del mundo, llegan a esta etapa de inmediato. Por eso Kṛṣṇa dice que son hombres sabios. Si después de muchos, muchos nacimientos uno tiene que llegar a este punto de rendición, entonces ¿por qué no hacerlo de inmediato?\n\n\n\nEl incendio abrasador de la naturaleza material es supervisado por Durgā. A menudo se la representa con armas en sus manos. Tiene diez manos, y cada una sostiene un tipo diferente de arma. Esto indica que ella gobierna las diez direcciones de este universo. Empuña las diferentes armas para castigar a los demonios. Hay una famosa imagen de un demonio luchando con un león, y la diosa Durgā jala al demonio del cabello y empuja su tridente contra el pecho de este. Si estudiamos esta imagen, podemos determinar que nosotros somos el demonio y que el tridente son las tres clases de miserias de la existencia material que siempre sufrimos. Algunas miserias son infligidas por otras entidades vivientes, algunas son infligidas por desastres naturales, y algunas son infligidas por la mente y el cuerpo mismos. De una u otra manera siempre estamos luchando contra estos tres tipos de miserias. Nadie en la creación material puede decir que está libre de ellas. El tridente de esta naturaleza material se presiona contra el pecho de todos, y debido a esto, la felicidad pura dentro de este mundo material no es posible. Podemos tratar de satisfacer a la Madre Durgā adorándola u ofreciéndole algún soborno, pero Durgā no se deja sobornar tan fácilmente.\n\n\n\nEn consecuencia, debemos saber que nuestra meta en la vida debe ser comprender a la Suprema Personalidad de Dios. Debemos hacer todo arreglo —social, político, filosófico o religioso—, pero la meta debe ser acercarse a la Persona Suprema. En los *Vedas* se afirma que las personas eruditas y avanzadas, los semidioses de la creación, simplemente miran a los pies de loto de Kṛṣṇa. La meta de la civilización humana debería ser la misma. Sin mirar a los pies de loto de Kṛṣṇa, todos los esfuerzos religiosos, sociales o políticos fracasarán. No es posible progresar mientras nuestros deseos estén anclados en el mundo material. A este respecto, hay una historia de la comitiva de un novio que tenía que acudir a la casa de la novia río abajo. Se acordó que partirían de noche en barco y llegarían al destino temprano por la mañana. Así pues, de noche, después de cenar, la jubilosa comitiva subió a un barco, se acomodaron y dieron instrucciones a los barqueros de partir. Como todos los miembros de la comitiva estaban sentados cómodamente y la brisa del río era muy agradable, durmieron profundamente aquella noche. Por la mañana se levantaron temprano, pero para su asombro vieron que el barco no se había movido ni un centímetro hacia el destino, aunque los barqueros habían remado vigorosamente toda la noche. Finalmente, tras indagar, descubrieron que a pesar de que los barqueros remaron, el barco no se había movido porque no habían levado el ancla. La ceremonia de la boda quedó así arruinada por un error necio.\n\n\n\nNuestra civilización actual es, por lo tanto, una civilización equivocada porque los líderes equivocados han olvidado levar el ancla del apego. En cambio, el ancla se fija cada vez más firmemente porque han estructurado el orden social sobre la base de la complacencia de los sentidos. Este orden social y político de complacencia sensorial, mantenido mediante diversos planes y maquinaciones, se ha descrito en el *Bhagavad-gītā* de la siguiente manera:\n\n\n\nkāmam āśritya duṣpūraṁ\n\ndam bha-māna-madānvitāḥ\n\nmohād gṛhītvāsad-grāhān\n\npravartante 'śuci-vratāḥ\n\n\n\ncintām aparimeyāṁ ca\n\npralayāntām upāśritāḥ\n\nkāmopabhoga-paramā\n\netāvad iti niścitāḥ\n\n\n\n«Los demoníacos, refugiándose en la lujuria insaciable, el orgullo y el falso prestigio, y estando así ilusionados, siempre se dedican a obras impuras, atraídos por lo impermanente. Su creencia es que satisfacer los sentidos hasta el final de la vida es la necesidad primordial de la civilización humana. De este modo, no hay medida para su ansiedad». (Bg. 16.10-11)\n\n\n\nLos líderes, como los barqueros, están todos ilusionados. Nos descarrían para que tomemos algún beneficio temporal, pero ¿cuánto tiempo pueden continuar sus planes y maquinaciones? Si persisten hasta que mueren de un ataque al corazón o son asesinados, entonces otro igual a ellos toma su lugar. Incluso los supuestos filósofos de la sociedad moderna están cautivados por el nombre y la fama materiales, y por eso no guían a la población en la dirección correcta. De este modo, el ancla de la vida permanece profundamente fijada en las aguas de la nesciencia con el propósito de complacer los sentidos, y así nuestra supuesta civilización se pudre en un estanque estancado. Porque no nos movemos, estamos siempre en el mismo puerto de la vida problemática. Todos los planes no son más que inútiles trozos de papel frente a guerras, hambrunas, terremotos y otros desastres. Todos estos desastres son advertencias de la Madre Durgā, y con ellos confirma su eterna superioridad sobre los planificadores ilusionados. Los diferentes pesos del ancla que nos mantienen amarrados a la vida material son nuestro apego al cuerpo material debido a nuestra ignorancia de los hechos espirituales, nuestro apego a los parientes debido a las relaciones corporales, nuestro apego a nuestra tierra de nacimiento y nuestras posesiones materiales, nuestro apego a la ciencia material y nuestro apego a las formas y rituales religiosos sin conocer su verdadero propósito; todo esto ancla el barco del cuerpo humano en el universo material. Śrī Kṛṣṇa, usando el ejemplo de un árbol baniano firmemente arraigado, nos aconseja en el *Bhagavad-gītā* cómo deshacernos de este apego de una vez por todas:\n\n\n\nna rūpam asyeha tathopalabhyate\n\nnānto na cādir na ca sampratiṣṭhā\n\naśvattham enaṁ suvirūḍha-mūlam\n\nasaṅga-śastreṇa dṛḍhena chittvā\n\n\n\ntataḥ padaṁ tat parimārgitavyaṁ\n\nyasmin gatā na nivartanti bhūyaḥ\n\ntam eva cādyaṁ puruṣaṁ prapadye\n\nyataḥ pravṛttiḥ prasṛtā purāṇī\n\n\n\n«La forma real de este árbol no puede percibirse en este mundo. Nadie puede comprender dónde termina, dónde empieza o dónde está su fundamento. Este árbol baniano debe ser cortado con determinación, con el arma del desapego. Después, uno debe buscar esa situación de la cual, habiendo ido, jamás se regresa. Uno debe rendirse a esa Suprema Personalidad de Dios de quien todo ha comenzado y se ha extendido desde tiempo inmemorial». (Bg. 15.3,4)\n\n\n\nLa Personalidad de Dios, que es plenamente consciente de todo lo que hay en Su creación, nos informa para nuestro mayor bien que debemos desear librarnos de esta existencia material. Debemos desapegarnos de todo lo material. Para hacer el mejor uso de un mal negocio, nuestra existencia material debe espiritualizarse al cien por cien mediante la asociación constante con el mensaje de Kṛṣṇa, Sus devotos y Sus nombres. Por consiguiente, todos los que se ocupan ordinariamente en asuntos materiales pueden obtener el máximo beneficio de este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. Todos los tipos de esfuerzos espirituales están más o menos contaminados con contaminación material. Sin embargo, el servicio devocional puro es trascendental a toda polución. No necesitamos adoptar artificialmente principios de materialismo; solo necesitamos fijar nuestras mentes en los pies de loto del Señor Supremo, la Personalidad de Dios, Śrī Kṛṣṇa.\n\n\n\nCapítulo seis"}
{"ref": "ekc/6", "book": "ekc", "lang": "es", "url": "/es/library/ekc/6/", "verse_text": "", "devanagari": "", "synonyms": "", "translation": "Adoptar la conciencia de Kṛṣṇa", "purport": "En la India, todas las escrituras y grandes maestros espirituales, incluido Śaṅkarācārya, un impersonalista, aceptan a Kṛṣṇa como el Señor Supremo. Al comienzo de su comentario sobre el *Bhagavad-gītā*, Śaṅkarācārya dice que Nārāyaṇa es trascendental a esta creación manifestada y no manifestada, y en el mismo comentario dice que la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, es Kṛṣṇa, que aparece como el hijo de Devakī y Vasudeva. Así pues, a este respecto hay poca diferencia de opinión acerca de Kṛṣṇa. Aquellos que son autoridades, sean personalistas o impersonalistas, coinciden en que Kṛṣṇa es el Señor Supremo.\n\n\n\nCuando Kṛṣṇa estaba presente en este planeta, demostró con Sus actividades y opulencia que Él es el Señor Supremo. Si realmente estamos ansiosos por comprender quién y qué es el Señor Supremo, toda la información se proporciona en las literaturas Védicas. Si utilizamos lo que tenemos en nuestra posesión para comprender a Dios, Kṛṣṇa demostrará que Él es la Suprema Personalidad de Dios. Si tan solo aceptamos este hecho, toda nuestra educación queda completa. Está de moda investigar para tratar de averiguar quién es Dios, pero esto no es necesario. Dios está presente, y Él mismo dice:\n\n\n\nmattaḥ parataraṁ nānyat\n\nkiñcid asti dhanañjaya\n\nmayi sarvam idaṁ protaṁ\n\nsūtre maṇi-gaṇā iva\n\n\n\n«¡Oh conquistador de riquezas (Arjuna)!, no hay verdad superior a Mí. Todo descansa sobre Mí, como perlas ensartadas en un hilo». (Bg. 7.7)\n\n\n\nEsta información no solo se da en el *Bhagavad-gītā* sino también en otras escrituras, y ha sido aceptada desde el principio por grandes *ācāryas* (maestros) como Śaṅkarācārya, Rāmānujācārya, Madhvācārya, el Señor Caitanya y muchas otras autoridades de primera categoría. Incluso en el momento actual, aquellos que no aceptan a Kṛṣṇa como el Señor Supremo están aceptando el conocimiento dado por Kṛṣṇa a Arjuna. De modo que de esta manera están aceptando a Kṛṣṇa indirectamente. Si uno acepta el *Bhagavad-gītā* como un gran libro de conocimiento, también está aceptando a Kṛṣṇa. No hay duda de que la Verdad Suprema Absoluta es Kṛṣṇa y de que tenemos nuestra relación eterna con Él.\n\n\n\nNuestra relación eterna con Dios es *sabhājana*: Dios es grande, y nosotros somos subordinados. Él es el predominador, y nosotros somos los predominados. El deber del subordinado es complacer al predominador. De igual forma, si queremos ser felices, debemos aprender cómo hacer feliz a Kṛṣṇa. Este es el proceso de la conciencia de Kṛṣṇa.\n\n\n\nPero ¿cómo puede comprenderse que el Señor Supremo queda satisfecho por nuestro servicio y labor? En realidad es posible perfeccionar nuestro servicio o deber ocupacional. Todos tienen algún servicio que prestar conforme a sus designaciones. Puede ser indio o estadounidense, hindú, musulmán o cristiano, hombre, mujer, *brāhmaṇa*, *kṣatriya*, *vaiśya*, *śūdra* o lo que fuere —en cualquier caso está destinado a realizar algún tipo de trabajo, y ese trabajo es su deber ocupacional—. La perfección del deber puede comprobarse observando si el Señor Supremo queda satisfecho con su ejecución. La satisfacción del Señor Supremo puede verificarse a través del representante del Señor, el maestro espiritual. Por eso es importante buscar a un verdadero representante de la Suprema Personalidad de Dios y trabajar bajo su guía. Si él queda satisfecho, entonces debemos saber que el Señor Supremo también queda satisfecho. Esto lo explica Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura:\n\n\n\nyasya prasādād bhagavat-prasādo\n\nyasyāprasādān na gatiḥ kuto 'pi\n\ndhyāyaṁ stuvaṁs tasya yaśas tri-sandhyaṁ\n\nvande guroḥ śrī-caraṇāravindam **\n\n\n\n«Por la misericordia del maestro espiritual uno recibe la bendición de Kṛṣṇa. Sin la gracia del maestro espiritual nadie puede hacer avance alguno. Por consiguiente, siempre debo recordar al maestro espiritual. Al menos tres veces al día debo ofrecer mis respetuosas reverencias a los pies de loto de mi maestro espiritual». (Śrī Gurvaṣṭakam, Verso 8)\n\n\n\nEl maestro espiritual es el representante del Señor Supremo. ¿Cómo se convierte en el representante? Si alguien dice que tal o cual objeto es un par de gafas, y si enseña a su discípulo de esa manera, no hay error en cuanto a la identidad del objeto. El maestro espiritual es aquel que ha captado las palabras de una sucesión discipular particular. En el caso dado, la palabra clave es «gafas», eso es todo. El maestro espiritual no tiene que decir nada más allá de eso. Esta es la cualificación. Kṛṣṇa dice: «Yo soy el Supremo», y el maestro espiritual dice: «Kṛṣṇa es el Supremo». No es que para ser representante de Kṛṣṇa o para ser maestro espiritual uno tenga que poseer alguna cualificación extraordinaria. Simplemente tiene que transmitir el mensaje de la autoridad tal como es, sin ninguna interpretación personal. En cuanto hay alguna interpretación personal, el mensaje se pierde y las instrucciones se vuelven ofensivas. Una persona que interpreta las escrituras según sus propios caprichos debe ser rechazada de inmediato.\n\n\n\nEn una ocasión, el Señor Caitanya Mahāprabhu dijo: «Al menos debes tener suficiente sentido para comprobar quién es un maestro espiritual y quién no lo es». Por ejemplo, si queremos comprar algo, al menos debemos tener alguna idea de qué es esa cosa; de lo contrario, seremos engañados. Si queremos comprar un mango en el mercado, al menos debemos saber qué tipo de alimento es un mango y cómo luce. Del mismo modo, debemos tener algún conocimiento preliminar de las cualificaciones de un maestro espiritual genuino. El *Bhagavad-gītā* mismo proporciona alguna información acerca de la sucesión de maestros espirituales. El Señor Śrī Kṛṣṇa dice:\n\n\n\nimaṁ vivasvate yogaṁ\n\nproktavān aham avyayam\n\nvivasvān manave prāha\n\nmanur ikṣvākave 'bravīt\n\n[Bg. 4.1]\n\n\n\nevaṁ paramparā-prāptam\n\nimaṁ rājarṣayo viduḥ\n\nsa kāleneha mahatā\n\nyogo naṣṭaḥ parantapa\n\n\n\nsa evāyaṁ mayā te 'dya\n\nyogaḥ proktaḥ purātanaḥ\n\nbhakto 'si me sakhā ceti\n\nrahasyaṁ hy etad uttamam\n\n\n\n«Instruí esta imperecedera ciencia del yoga al dios del sol Vivasvān, y Vivasvān la instruyó a Manu, el padre de la humanidad, y Manu a su vez la instruyó a Ikṣvāku. Esta ciencia suprema se recibió así a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la comprendieron de ese modo. Pero con el transcurso del tiempo la sucesión se interrumpió, y por eso la ciencia tal como es parece haberse perdido. Esa misma ciencia antiquísima de la relación con el Supremo te la relato Yo hoy a ti porque eres Mi devoto y también Mi amigo; por consiguiente, puedes comprender el misterio trascendental de esta ciencia». (Bg. 4.1-3)\n\n\n\nEsa sucesión discipular espiritual original se interrumpió, pero ahora podemos recibir el mismo mensaje estudiando el *Bhagavad-gītā*. En el *Bhagavad-gītā*, Kṛṣṇa le habla a Arjuna tal como en un tiempo muy remoto le habló al dios del sol. Si aceptamos las palabras de Arjuna y Kṛṣṇa, es posible que comprendamos el *Bhagavad-gītā*, pero si queremos interpretarlo a nuestro modo, los resultados serán disparatados. La mejor manera de comprender el *Bhagavad-gītā* es aceptar a un maestro espiritual genuino. Esto no es muy difícil.\n\n\n\nArjuna dice que acepta todo lo que Kṛṣṇa le ha dicho porque Kṛṣṇa es la Suprema Personalidad de Dios:\n\n\n\nnaṣṭo mohaḥ smṛtir labdhā\n\ntvat prasādān mayācyuta\n\nsthito 'smi gata-sandehaḥ\n\nkariṣye vacanaṁ tava\n\n\n\n«Arjuna dijo: Mi querido Kṛṣṇa, ¡oh infalible!, mi ilusión se ha disipado. He recobrado la memoria por Tu misericordia, y ahora estoy firme, libre de dudas, dispuesto a actuar conforme a Tus instrucciones». (Bg. 18.73)\n\n\n\nComo Arjuna, debemos aceptar a Kṛṣṇa como la Suprema Personalidad de Dios y hacer lo que Él dice:\n\n\n\nyat karoṣi yad aśnāsi\n\nyaj juhoṣi dadāsi yat\n\nyat tapasyasi kaunteya\n\ntat kuruṣva mad-arpaṇam\n\n\n\n«¡Oh hijo de Kuntī!, todo lo que hagas, todo lo que comas, todo lo que ofrezcas y regales, así como todas las austeridades que puedas practicar, deben hacerse como una ofrenda a Mí». (Bg. 9.27)\n\n\n\nAl aceptar a Kṛṣṇa con este espíritu, podemos alcanzar el conocimiento completo. Sin embargo, si no aceptamos a Kṛṣṇa e interpretamos el *Bhagavad-gītā* a nuestro modo, todo se echará a perder.\n\n\n\nSi somos sinceros, obtendremos un maestro espiritual sincero por la gracia de Kṛṣṇa. No obstante, si queremos ser engañados, Kṛṣṇa nos enviará un engañador, y seremos engañados a lo largo de nuestras vidas. Eso es lo que realmente está sucediendo. Para aquellos que no quieren comprender a Kṛṣṇa tal como es, sino que quieren comprender por medio de su propia visión imperfecta, Kṛṣṇa, Dios, permanece desconocido.\n\n\n\nEl proceso completo consiste en aceptar a Kṛṣṇa y Sus instrucciones y, de este modo, prestarle servicio devocional. Es Śrīmatī Rādhārāṇī quien es la encarnación misma del servicio devocional perfecto. En el *Brahma-saṁhitā* se describe a Rādhārāṇī como la expansión de la potencia espiritual de Kṛṣṇa. De esta manera, Ella no es diferente de Kṛṣṇa. Las *gopīs*, que atienden a Rādhā y Kṛṣṇa, no son mujeres o muchachas ordinarias; son expansiones de la potencia de placer de Kṛṣṇa. Rādhārāṇī y las *gopīs* nunca deben aceptarse como mujeres ordinarias; de hecho, para comprender su posición necesitamos la guía de un maestro espiritual. Si nosotros, las entidades vivientes, queremos asociarnos verdaderamente con Rādhārāṇī, eso puede ser posible, aunque Ella no es una mujer ordinaria. Podemos convertirnos en asociados de Rādhārāṇī cualificándonos en el servicio devocional avanzado.\n\n\n\nEn el servicio devocional no hay frustración; incluso si realizamos solo una pequeña cantidad, crecerá. El servicio devocional nunca se pierde. En lo que respecta a las cosas materiales, todo lo que ganamos en el mundo se perderá cuando el cuerpo se acabe. Pero puesto que somos chispas espirituales eternas, nuestros bienes espirituales nos acompañan, fructificando gradualmente. De esta manera, quienes han cultivado previamente la conciencia trascendental entran en contacto con la conciencia de Kṛṣṇa a través de este movimiento. El interés en la conciencia de Kṛṣṇa no es algo común. En el *Bhagavad-gītā* se dice que de entre muchos millones y miles de millones de personas, solo una está interesada en alcanzar la perfección. Si pudiéramos anunciar que simplemente leyendo este libro y meditando quince minutos cualquiera puede obtener poder de inmediato, tener éxito en los negocios y aprobar su examen, mucha gente se sentiría atraída por el libro. La gente no se siente atraída por la conciencia de Kṛṣṇa porque prefiere ser engañada por la *māyā*. Piensa que la perfección de la vida consiste en comer una gran cantidad de alimentos, o en dormir veinte horas, o en tener una nueva pareja cada noche o cada día. La gente está interesada en estas cosas, pero no en la perfección de la vida.\n\n\n\nTodo hombre inteligente debería al menos experimentar con la conciencia de Kṛṣṇa. Debería decir: «Muy bien. He estado disfrutando de este comer y dormir durante tantas vidas. Estas cosas estaban disponibles para mí en mis cuerpos de ave y animal. Ahora, en esta vida, permítaseme restringir los cuatro principios de la vida animal —comer, dormir, defenderse y aparearse— y permítaseme dedicar mi tiempo a desarrollar la conciencia de Kṛṣṇa. De esta manera mi vida será exitosa».\n\n\n\nNo es que hayamos acuñado este término «conciencia de Kṛṣṇa». La conciencia de Kṛṣṇa es la frase más antigua de la historia del mundo:\n\n\n\nman-manā bhava mad-bhakto\n\nmad-yājī māṁ namaskuru\n\nmām evaiṣyasi satyaṁ te\n\npratijāne priyo 'si me\n\n\n\nman-manā bhava mad-bhakto\n\nmad-yājī māṁ namaskuru\n\nmām evaiṣyasi yuktvaivam\n\nātmānaṁ mat-parāyaṇaḥ\n\n\n\n«Piensa siempre en Mí. Conviértete en Mi devoto. Adórame y ofréceme tus reverencias. El resultado es que vendrás a Mí sin falta. Te lo prometo porque eres Mi muy querido amigo. Ocupa tu mente siempre en pensar en Mí, ocupa tu cuerpo en Mi servicio y entrégate a Mí. Completamente absorto en Mí, sin duda vendrás a Mí». (Bg. 18.65, 9.34)\n\n\n\nLa frase *man-manā bhava mad-bhakto* significa «simplemente sé siempre consciente de Mí». Esto, pues, es conciencia de Kṛṣṇa. En el *Bhagavad-gītā*, Kṛṣṇa dice repetidamente que debemos adorarlo, ofrecerle reverencias y luego ir a Él. El *Bhagavad-gītā* señala claramente la necesidad absoluta de la conciencia de Kṛṣṇa, y el *Bhagavad-gītā* se acepta como la esencia de los *Upaniṣads*. Incluso desde el punto de vista histórico, no tiene comparación. Se ha calculado sobre la base de evidencia arqueológica que Kṛṣṇa habló el *Bhagavad-gītā* en el campo de batalla de Kurukṣetra hace más de cinco mil años. Así que este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa, incluso desde el punto de vista histórico, tiene cinco mil años de antigüedad. Su filosofía es la más antigua de la historia del mundo. Si deseamos rastrearla aún más atrás, encontramos que Śrī Kṛṣṇa la expuso antes al dios del sol. Kṛṣṇa es eterno, y la conciencia de Kṛṣṇa también es eterna. De esta manera, la conciencia de Kṛṣṇa debe abordarse. No debería considerarse simplemente como una teoría.\n\n\n\nCuando la conciencia de Kṛṣṇa está cubierta por cualquier otra conciencia, experimentamos nuestra vida condicionada contaminada. Cuando el cielo está despejado, podemos ver la brillante refulgencia del sol, pero cuando está cubierto de nubes, no podemos verlo. Puede que podamos percibir la luz solar, pero no podemos ver el disco solar en sí. Cuando el cielo está despejado, se halla en su condición natural. De forma similar, nuestra conciencia es eternamente conciencia de Kṛṣṇa porque somos parte integral de Kṛṣṇa eternamente. Esto se afirma en el Capítulo Decimoquinto del *Bhagavad-gītā*:\n\n\n\nmamaivāṁśo jīva-loke\n\njīva-bhūtaḥ sanātanaḥ\n\nmanaḥ-ṣaṣṭhānīndriyāṇi\n\nprakṛti-sthāni karṣati\n\n\n\n«Las entidades vivientes en este mundo condicionado son Mis partes fragmentarias, y son eternas. Pero debido a la vida condicionada, luchan muy arduamente con los seis sentidos, que incluyen la mente». (Bg. 15.7)\n\n\n\nDe un modo u otro hemos entrado en contacto con la naturaleza material, y debido a la mente y los seis sentidos, luchamos arduamente por existir. Esa es la teoría de Darwin: la lucha por la existencia, la supervivencia del más apto. Sin embargo, el hecho real es que nuestra posición constitucional no es de lucha. La lucha es la posición de la vida animal. La vida humana debería ser bienaventurada y tener como meta el avance espiritual. En un tiempo ese fue el principio de vida de la India, y había una clase de personas, los *brāhmaṇas*, que se dedicaban exclusivamente a la cultura espiritual. Aunque la vida cultural brahminical se enuncia en las escrituras de la India, no es solo para los indios, sino para todos los seres humanos. Los *Vedas* fueron escritos para toda la humanidad, pero sucedió que cuando se escribieron los *Vedas*, lo que ahora se conoce como la cultura india era la única existente. En aquel entonces, todo el planeta se llamaba Bhāratavarṣa, en honor al emperador Bharata Mahārāja, el hijo de Ṛṣabhadeva. Bharata Mahārāja gobernó todo el planeta, pero gradualmente el planeta se fue dividiendo. Así pues, el *dharma* de la cultura Védica no debe considerarse simplemente como indio o hindú en un sentido sectario.\n\n\n\nA menudo la palabra *dharma* se traduce como religión, pero concebir el *dharma* como una religión es malinterpretar la palabra. En el uso general, la palabra religión se refiere a un tipo particular de fe. La palabra *dharma* no. *Dharma* indica la ocupación natural de la entidad viviente. Por ejemplo, dondequiera que hay fuego, hay calor y luz, así que puede decirse que el calor y la luz son el *dharma* del fuego. El fuego no puede cambiar su *dharma*. Del mismo modo, la liquidez es una cualidad intrínseca del agua, y esta cualidad no puede cambiarse. Si se cambia, ya no puede considerarse agua. El *dharma* del alma individual nunca puede cambiarse, y ese *dharma* es el deber ocupacional de prestar servicio al Señor Supremo. Las creencias y religiones pueden cambiarse. Hoy puedo ser hindú, pero mañana puedo volverme cristiano o musulmán. De esta manera las creencias pueden cambiarse, pero el *dharma* es una secuencia natural, una ocupación o conexión natural.\n\n\n\nKṛṣṇa dice que en cuanto hay una discrepancia en el cumplimiento de los *dharmas* de las entidades vivientes, cuando hay un auge de actividades antinaturales, Él desciende. Uno de los propósitos principales de Su descenso es restablecer los principios religiosos. El mejor sistema de religión es aquel que mejor nos entrena para rendirnos al Señor Supremo. Este es el principio básico subyacente en el *Bhagavad-gītā*. Podemos elegir nuestra propia religión y ser hindúes, musulmanes, budistas, cristianos o lo que sea, siempre y cuando conozcamos el verdadero propósito de la religión. De hecho, el *Śrīmad-Bhāgavatam* no recomienda que abandonemos nuestra religión actual, pero sí sugiere el propósito de la religión. Ese propósito es el amor por Dios, y aquella religión que mejor nos enseñe a amar al Señor Supremo es la mejor religión.\n\n\n\nEn esta era especialmente hay una decadencia general en la conciencia de las masas de gente. Unas pocas personas recuerdan que hay un Dios, pero en su mayor parte la gente Lo está olvidando. Por eso no pueden ser felices. La gente piensa que Dios está muerto, o que no tenemos obligación con Dios, o que no hay Dios. Este tipo de pensamiento nunca conducirá a la felicidad. Cuando la civilización es atea o impía, como lo es hoy, Dios o Su representante viene a recordarle a la gente su relación con la conciencia suprema.\n\n\n\nCuando Sanātana Gosvāmī le preguntó al Señor Caitanya: «¿Qué soy yo? ¿Por qué estoy siempre en una condición miserable? ¿Cuál es la posición de todas las entidades vivientes?», Śrī Caitanya Mahāprabhu respondió de inmediato que la verdadera identidad es la de servidor de Dios. No debemos entender la palabra «servidor» en el sentido de servidor materialista. Convertirse en servidor de Dios es una gran posición. La gente siempre trata de obtener algún puesto gubernamental o alguna posición en una firma comercial prestigiosa, porque el servicio prestado en tales posiciones produce grandes ganancias. Aunque estamos muy ansiosos por obtener buenas posiciones en el servicio gubernamental, no nos detenemos a pensar en obtener una posición en el servicio de Dios. Dios es el gobierno de todos los gobiernos.\n\n\n\nEl servicio a Dios es *dharma*. Este *dharma* puede describirse de diversas maneras en diferentes países conforme a diferentes condiciones culturales y climáticas o situaciones, pero en toda escritura religiosa se instruye la obediencia a Dios. Ninguna escritura dice que no hay Dios o que nosotros como entidades vivientes somos independientes: ni la Biblia, ni el Corán, ni los *Vedas* ni siquiera las literaturas budistas. Generalmente, según la filosofía budista, no hay alma individual ni alma suprema, pero en realidad, dado que el Señor Buda es aceptado por las literaturas Védicas como una encarnación de Dios, al obedecer al Señor Buda uno en realidad sigue a Dios. En el *Śrīmad-Bhāgavatam* hay una lista de encarnaciones, y el Señor Buda es aceptado como una de ellas. El *Śrīmad-Bhāgavatam* fue compilado por Vyāsadeva hace cinco mil años, y el Señor Buda apareció hace unos 2.600 años, de modo que el *Śrīmad-Bhāgavatam* en realidad predijo el acontecimiento de su encarnación. El Señor Buda predicó que no hay Dios ni alma, que este cuerpo es una combinación de materia y que, cuando disolvemos esta combinación material, las sensaciones de miseria y felicidad dejarán de existir. Luego apareció Śaṅkarācārya para predicar que el aspecto externo del Brahman, el cuerpo, es simplemente una ilusión. En todas las religiones están presentes la adoración en el templo y la aceptación de una autoridad. Podemos aceptar a Kṛṣṇa, o al Señor Jesucristo, o a Jehová, o al Señor Buda, o a Śaṅkarācārya, o a Guru Nanak, pero en cualquier caso se requiere la aceptación de una autoridad.\n\n\n\nEn el *Bhagavad-gītā*, el Señor Śrī Kṛṣṇa es aceptado como la autoridad suprema. A veces Kṛṣṇa desciende personalmente, y a veces desciende por medio de Sus encarnaciones. A veces desciende como vibración sonora, y a veces desciende como un devoto. Hay muchas categorías diferentes de *avatāras*. En esta era presente, Kṛṣṇa ha descendido en Su santo nombre: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare. El Señor Caitanya Mahāprabhu también confirmó que en esta era de Kali, Kṛṣṇa ha descendido en la forma de vibración sonora. El sonido es una de las formas que el Señor adopta. Por eso se afirma que no hay diferencia entre Kṛṣṇa y Su nombre.\n\n\n\nHoy en día la gente ha olvidado su relación con Dios, pero esta encarnación de Kṛṣṇa en la forma de Sus santos nombres, este canto de Hare Kṛṣṇa, librará a toda la gente del mundo de su olvido. El Señor Caitanya Mahāprabhu dice que si cantamos o nos asociamos con el canto de los santos nombres de Kṛṣṇa, alcanzaremos la etapa más elevada de perfección de la vida. Según el *Śrīmad-Bhāgavatam* hay diferentes procesos para diferentes eras, pero el principio de cada proceso sigue siendo válido en todas las eras. No es que el canto de Hare Kṛṣṇa sea eficaz en esta era y no en Satya-yuga. Ni tampoco es que la gente no cantara los santos nombres de Kṛṣṇa en Satya-yuga. En Satya-yuga la meditación era el proceso principal, y grandes *munis* meditaban durante períodos que se extendían por más de 60.000 años. En esta era, sin embargo, la perfección por ese medio de meditación no es posible porque nuestra vida es tan breve. En consecuencia, en esta era se recomienda especialmente que todos nos sentemos juntos y cantemos Hare Kṛṣṇa. Es muy fácil, y todos pueden participar. No hay necesidad de educación, ni se requieren cualificaciones previas. En esta era la gente es también muy lenta y desafortunada, y está contaminada con malas asociaciones. Caitanya Mahāprabhu introdujo el canto de Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare/ Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare como un gran medio de propagación para difundir el amor por Dios. No es que se recomiende solo para Kali-yuga. En realidad, se recomienda para todas las eras. Siempre ha habido muchos devotos que han cantado y alcanzado la perfección en todas las eras. Esa es la belleza de este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa. No es simplemente para una era, ni para un país, ni para una clase de personas. Hare Kṛṣṇa puede ser cantado por cualquier hombre en cualquier posición social, en cualquier país y en cualquier era, pues Kṛṣṇa es el Señor Supremo de toda la gente en todas las posiciones sociales, en todos los países, en todas las eras."}
