import json

d = {}

d["sb/4/18/8"] = {
 "purport": "Cuando hay escasez de cereales, el gobierno debe seguir los métodos prescritos en el śāstra y aprobados por los ācāryas; de ese modo habrá una producción suficiente de cereales, y podrán evitarse la escasez de alimentos y la hambruna. El Bhagavad-gītā recomienda que ejecutemos yajña, sacrificios. Mediante la ejecución de yajña, se acumulan suficientes nubes en el cielo, y cuando hay suficientes nubes, también hay suficientes lluvias. De esta manera quedan atendidos los asuntos agrícolas. Cuando hay suficiente producción de cereales, la población en general se alimenta de los cereales, y animales como las vacas, las cabras y otros animales domésticos comen también las hierbas y los cereales. Conforme a esta disposición, los seres humanos deben ejecutar los sacrificios recomendados en los śāstras, y si lo hacen, ya no habrá escasez de alimentos. En Kali-yuga, el único sacrificio recomendado es el saṅkīrtana-yajña.\n\nEn este verso hay dos palabras significativas: yogena, «mediante el método aprobado», y dṛṣṭena, «tal como lo ejemplificaron los ācāryas anteriores». Uno se equivoca si piensa que, aplicando máquinas modernas como los tractores, pueden producirse cereales. Si uno va a un desierto y emplea un tractor, aun así no hay posibilidad de producir cereales. Podremos adoptar diversos medios, pero es esencial saber que el planeta Tierra dejará de producir cereales si no se ejecutan sacrificios. La Tierra ya ha explicado que, debido a que los no devotos disfrutan de la producción de alimentos, ella ha reservado semillas de alimentos para la ejecución de sacrificios. Ahora bien, por supuesto, los ateos no creerán en este método espiritual de producir cereales, pero, crean o no, el hecho sigue siendo que no somos independientes para producir cereales por medios mecánicos. En cuanto al método aprobado, en los śāstras se ordena que los hombres inteligentes de esta era se dedicarán al movimiento de saṅkīrtana, y, al hacerlo, adorarán a la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Caitanya, cuya tez corporal es dorada y a quien siempre acompañan Sus devotos íntimos para predicar este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo. En su condición actual, el mundo solo puede salvarse mediante la introducción de este saṅkīrtana, este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Como hemos aprendido del verso anterior, aquel que no tiene conciencia de Kṛṣṇa es considerado un ladrón. Aunque sea muy avanzado en lo material, no puede situarse a un ladrón en una posición cómoda. Un ladrón es un ladrón, y es punible. Debido a que las personas carecen de conciencia de Kṛṣṇa, se han vuelto ladrones, y, por consiguiente, las leyes de la naturaleza material los castigan. Nadie puede impedir esto, ni siquiera mediante la introducción de tantísimos fondos de ayuda e instituciones humanitarias. A menos que la gente del mundo emprenda el cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa, habrá escasez de alimentos y mucho sufrimiento."
}

d["sb/4/18/9-10"] = {
 "purport": "Estas son hermosas instrucciones para ordeñar una vaca. La vaca debe tener primero un ternero, de modo que, por el cariño que siente hacia el ternero, dé voluntariamente suficiente leche. También debe haber un ordeñador experto y una vasija adecuada en la que guardar la leche. Así como una vaca no puede dar suficiente leche sin sentir cariño por su ternero, la Tierra no puede producir suficientes elementos necesarios sin sentir cariño por quienes son conscientes de Kṛṣṇa. Aunque la imagen de la Tierra con la forma de una vaca pueda tomarse de manera figurada, el significado que aquí se expresa es muy explícito. Así como un ternero puede obtener leche de una vaca, todas las entidades vivientes —incluyendo los animales, las aves, las abejas, los reptiles, los seres acuáticos, etc.— pueden recibir sus respectivos alimentos del planeta Tierra, siempre que los seres humanos no sean asat, o adhṛta-vrata, como hemos comentado anteriormente. Cuando la sociedad humana se vuelve asat, o impía, o desprovista de conciencia de Kṛṣṇa, el mundo entero sufre. Si los seres humanos se comportan bien, los animales también recibirán suficiente alimento y serán felices. El ser humano impío, ignorante de su deber de dar protección y alimento a los animales, los mata para compensar la insuficiente producción de cereales. De ese modo nadie queda satisfecho, y esa es la causa de la condición actual del mundo de hoy."
}

d["sb/4/19/10"] = {
 "purport": "En este verso hay tres propósitos significativos expresados en las palabras adhokṣaja, bhagavān indraḥ y pṛthoḥ. Mahārāja Pṛthu es una encarnación de Viṣṇu, y, sin embargo, es un gran devoto del Señor Viṣṇu. Aunque es una encarnación apoderada del Señor Viṣṇu, no por ello deja de ser una entidad viviente. Como tal, debe ser un devoto de la Suprema Personalidad de Dios. Aunque uno sea apoderado por la Suprema Personalidad de Dios y sea una encarnación, no debe olvidar su relación eterna con la Suprema Personalidad de Dios. En Kali-yuga hay muchas encarnaciones que se hacen a sí mismas, bribones que se declaran la Suprema Personalidad de Dios. Las palabras bhagavān indraḥ indican que incluso una entidad viviente puede ser tan excelsa y poderosa como el rey Indra, pues hasta el rey Indra es una entidad viviente ordinaria del mundo material y posee los cuatro defectos del alma condicionada. Aquí se describe al rey Indra como bhagavān, palabra que generalmente se usa en referencia a la Suprema Personalidad de Dios. En este caso, sin embargo, se llama bhagavān al rey Indra porque tiene muchísimo poder en sus manos. A pesar de haberse vuelto bhagavān, siente envidia de la encarnación de Dios, Pṛthu Mahārāja. Los defectos de la vida material son tan fuertes que, debido a la contaminación, el rey Indra siente envidia de una encarnación de Dios.\n\nPor lo tanto, debemos tratar de comprender cómo cae un alma condicionada. La opulencia del rey Pṛthu no dependía de las condiciones materiales. Como se describe en este verso, él era un gran devoto de Adhokṣaja. La palabra adhokṣaja indica a la Personalidad de Dios, que está más allá de la expresión de la mente y las palabras. No obstante, la Suprema Personalidad de Dios aparece ante el devoto en Su forma original de bienaventuranza y conocimiento eternos. Al devoto se le permite ver al Señor Supremo cara a cara, aunque el Señor está más allá de la expresión de nuestros sentidos y más allá de nuestra percepción directa."
}

d["sb/4/19/11"] = {
 "purport": "Al rey Indra se le conoce como śata-kratu, lo cual indica que ha ejecutado cien sacrificios de caballos (aśvamedha-yajña). Debemos saber, sin embargo, que los animales sacrificados en el yajña no eran matados. Si los mantras Védicos se pronunciaban correctamente durante el sacrificio, el animal sacrificado volvía a salir con una nueva vida. Esa es la prueba de un yajña exitoso. Cuando el rey Pṛthu ejecutó cien yajñas, Indra sintió mucha envidia, pues no quería que nadie lo superara. Siendo una entidad viviente ordinaria, sintió envidia del rey Pṛthu, y, haciéndose invisible, robó el caballo y, de ese modo, obstaculizó la ejecución del yajña."
}

d["sb/4/19/12"] = {
 "translation": "**Cuando el rey Indra se llevaba el caballo, se vistió de modo que pareciera una persona liberada. En realidad, ese atuendo es una forma de engaño, pues creaba falsamente una impresión de religión. Cuando Indra se internó así en el espacio sideral, el gran sabio Atri lo vio y comprendió toda la situación.**",
 "purport": "La palabra pākhaṇḍa empleada en este verso a veces se pronuncia pāṣaṇḍa. Ambas palabras indican un impostor que se presenta como una persona muy religiosa, pero que en realidad es pecaminoso. Indra adoptó el atuendo de color azafrán como una manera de engañar a los demás. Este atuendo azafrán ha sido mal utilizado por muchos impostores que se presentan como personas liberadas o como encarnaciones de Dios. De esta manera se engaña a la gente. Como hemos mencionado muchas veces, el alma condicionada tiene una tendencia a engañar; por lo tanto, esta cualidad también es visible en una persona como el rey Indra. Se entiende que incluso el rey Indra no está liberado de las garras de la contaminación material. Así pues, se emplean las palabras āmuktam iva, que significan «como si estuviera liberado». El atuendo azafrán que viste un sannyāsī anuncia al mundo que ha renunciado a todos los asuntos mundanos y que simplemente está ocupado en el servicio del Señor. Tal devoto es en realidad un sannyāsī, o persona liberada. En el Bhagavad-gītā se dice:\n\nanāśritaḥ karma-phalaṁ kāryaṁ karma karoti yaḥ sa sannyāsī ca yogī ca na niragnir na cākriyaḥ\n\n«Aquel que no está apegado a los frutos de su trabajo y que trabaja tal como está obligado a hacerlo se halla en la orden de vida de renuncia, y es el verdadero místico: no aquel que no enciende fuego ni ejecuta trabajo alguno.» (Bg. 6.1)\n\nEn otras palabras, aquel que ofrece los resultados de sus actividades a la Suprema Personalidad de Dios es en realidad un sannyāsī y yogī. Los sannyāsīs y yogīs embaucadores han existido desde la época del sacrificio de Pṛthu Mahārāja. El rey Indra introdujo este engaño muy neciamente. En algunas eras semejante engaño es muy prominente, y en otras no tanto. Es deber de un sannyāsī ser muy cauteloso, pues, como afirmó el Señor Caitanya, sannyāsīra alpa chidra sarva-loke gāya: una pequeña mancha en el carácter de un sannyāsī será magnificada por el público. Por consiguiente, a menos que uno sea muy sincero y serio, no debe aceptar la orden de sannyāsa. Uno no debe usar esta orden como un medio para engañar al público. Es mejor no aceptar sannyāsa en esta era de Kali, porque las provocaciones son muy fuertes en esta era. Solo una persona muy excelsa y avanzada en la comprensión espiritual debe intentar aceptar sannyāsa. Uno no debe adoptar esta orden como un medio de subsistencia ni con algún propósito material."
}

d["sb/4/19/2"] = {
 "purport": "En el mundo material, todo el que viene a disfrutar o a enseñorearse de la naturaleza material siente envidia de los demás. Esta envidia se encuentra también en la personalidad del rey del cielo, Indra. Como se hace evidente en las Escrituras reveladas, Indra sintió envidia muchas veces de muchas personas. Sentía envidia en especial de las grandes actividades fruitivas y de la ejecución de prácticas de yoga, o siddhis. En verdad, no podía tolerarlas, y deseaba interrumpirlas. Sentía envidia por temor a que quienes ejecutaban grandes sacrificios para la ejecución del yoga místico ocuparan su puesto. Puesto que nadie en este mundo material puede tolerar el progreso de otro, a todos en el mundo material se les llama matsara, envidiosos. Por eso, al comienzo del Śrīmad-Bhāgavatam se dice que el Śrīmad-Bhāgavatam está destinado a aquellos que están completamente nirmatsara (libres de envidia). En otras palabras, aquel que no está libre de la contaminación de la envidia no puede progresar en el cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa. En el cultivo de la conciencia de Kṛṣṇa, sin embargo, si alguien sobrepasa a otra persona, el devoto que es sobrepasado piensa en lo afortunada que es la otra persona por estar progresando en el servicio devocional. Tal ausencia de envidia es característica de Vaikuṇṭha. No obstante, cuando uno siente envidia de su competidor, eso es material. Los semidioses apostados en el mundo material no están exentos de la envidia."
}

d["sb/4/19/22"] = {
 "purport": "Desde tiempo inmemorial, la orden de sannyāsa ha llevado el tridaṇḍa. Más tarde, Śaṅkarācārya introdujo el ekadaṇḍi-sannyāsa. Un tridaṇḍi-sannyāsī es un sannyāsī vaiṣṇava, y un ekadaṇḍi-sannyāsī es un sannyāsī māyāvādī. Hay muchos otros tipos de sannyāsīs que no están aprobados por los rituales Védicos. Indra introdujo un tipo de seudo-sannyāsa cuando trató de ocultarse del ataque de Vijitāśva, el gran hijo del rey Pṛthu. Ahora hay muchos tipos diferentes de sannyāsīs. Algunos de ellos van desnudos, y algunos de ellos llevan una calavera y un tridente, y se les conoce generalmente como kāpālika. Todos ellos fueron introducidos bajo ciertas circunstancias sin sentido, y aquellos que tienen un escaso caudal de conocimiento aceptan a estos falsos sannyāsīs y sus pretensiones, aunque no son guías genuinos para el progreso espiritual. En la actualidad, algunas instituciones misioneras, sin referirse a los rituales Védicos, han introducido a ciertos sannyāsīs que se dedican a actividades pecaminosas. Las actividades pecaminosas prohibidas por los śāstras son la vida sexual ilícita, la intoxicación, el comer carne y los juegos de azar. Estos supuestos sannyāsīs se entregan a todas estas actividades. Comen carne y pescado, huevos y prácticamente de todo. A veces beben con la excusa de que, sin alcohol, pescado y carne, es imposible permanecer en los países fríos cercanos a la zona ártica. Estos sannyāsīs introducen todas estas actividades pecaminosas en nombre del servicio a los pobres, y, por consiguiente, pobres animales son despedazados y van a parar a los vientres de estos sannyāsīs. Como se describe en los versos siguientes, semejantes sannyāsīs son pākhaṇḍīs. La literatura Védica afirma que la persona que pone al Señor Nārāyaṇa al mismo nivel que el Señor Śiva o el Señor Brahmā se convierte de inmediato en un pākhaṇḍī. Como se afirma en los Purāṇas:\n\nyas tu nārāyaṇaṁ devaṁ brahma-rudrādi-daivataiḥ samatvenaiva vīkṣeta sa pāṣaṇḍī bhaved dhruvam\n\nEn Kali-yuga, los pākhaṇḍīs son muy prominentes. Sin embargo, el Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu ha tratado de matar a todos estos pākhaṇḍīs introduciendo Su movimiento de saṅkīrtana. Aquellos que se aprovechen de este movimiento de saṅkīrtana de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna podrán salvarse de la influencia de estos pākhaṇḍīs."
}

d["sb/4/19/23"] = {
 "purport": "Según la civilización Védica, el sannyāsa es uno de los elementos esenciales del programa de la institución varṇa-āśrama. Uno debe aceptar sannyāsa conforme al sistema paramparā de los ācāryas. En la actualidad, sin embargo, muchos supuestos sannyāsīs o mendicantes no tienen comprensión alguna del cultivo de conciencia de Dios. Indra introdujo tal sannyāsa a causa de sus celos de Mahārāja Pṛthu, y lo que él introdujo vuelve a aparecer en la era de Kali. Prácticamente ninguno de los sannyāsīs de esta era es genuino. Nadie puede introducir un nuevo sistema en el modo de vida Védico; si alguien lo hace por malicia, ha de ser conocido como un pāṣaṇḍī, o ateo. En el tantra vaiṣṇava se dice:\n\nyas tu nārāyaṇaṁ devaṁ brahma-rudrādi-daivataiḥ samatvenaiva vīkṣeta sa pāṣaṇḍī bhaved dhruvam\n\nAunque está prohibido, hay muchos pāṣaṇḍīs que acuñan términos como daridra-nārāyaṇa y svāmi-nārāyaṇa, aunque ni siquiera semidioses como Brahmā y Śiva pueden ser iguales a Nārāyaṇa."
}

d["sb/4/19/26"] = {
 "translation": "**Mahārāja Pṛthu, célebre por ser muy poderoso, tomó de inmediato su arco y sus flechas y se dispuso a matar al propio Indra, porque Indra había introducido tales órdenes irregulares de sannyāsa.**",
 "purport": "Es deber del rey no tolerar la introducción de ningún sistema irreligioso. Puesto que el rey Pṛthu era una encarnación de la Suprema Personalidad de Dios, ciertamente su deber era acabar con toda clase de sistemas irreligiosos. Siguiendo sus pasos, todos los jefes de Estado deben ser personalmente representantes genuinos de Dios y deben acabar con todos los sistemas irreligiosos. Por desgracia, son cobardes que declaran un Estado laico. Semejante mentalidad es una manera de conciliar los sistemas religiosos e irreligiosos, pero, debido a esto, los ciudadanos generalmente van perdiendo interés en el progreso espiritual. De este modo la situación se deteriora hasta tal punto que la sociedad humana se vuelve infernal."
}

d["sb/4/19/3"] = {
 "purport": "En este verso la palabra sākṣāt es significativa. Pṛthu Mahārāja era una encarnación śaktyāveśa-avatāra del Señor Viṣṇu. En realidad, Pṛthu Mahārāja era una entidad viviente, pero adquirió poderes específicos del Señor Viṣṇu. El Señor Viṣṇu, no obstante, es directamente la Suprema Personalidad de Dios, y por ello pertenece a la categoría de viṣṇu-tattva. Mahārāja Pṛthu pertenecía al jīva-tattva. El viṣṇu-tattva indica a Dios, mientras que el jīva-tattva indica la parte integral de Dios. Cuando la parte integral de Dios es especialmente apoderada, se le llama śaktyāveśa-avatāra. Aquí se describe al Señor Viṣṇu como harir īśvaraḥ. El Señor es tan bondadoso que aparta de Sus devotos todas las condiciones miserables. En consecuencia, se Le llama hari. Se Le describe como īśvara porque puede hacer todo lo que desee. Él es el controlador supremo. El supremo īśvara puruṣottama es el Señor Kṛṣṇa. Él manifiesta Sus poderes como īśvara, o controlador supremo, cuando asegura a Su devoto en el Bhagavad-gītā: «Abandona toda variedad de religión y simplemente entrégate a Mí. Yo te liberaré de toda reacción pecaminosa. No temas.» (Bg. 18.66) Él puede dejar de inmediato a Su devoto inmune a todas las reacciones causadas por la vida pecaminosa si el devoto simplemente se entrega a Él. Aquí se Le describe como sarvātmā, lo cual significa que Él está presente en el corazón de todos como la Superalma, y, como tal, es el maestro supremo de todos. Si somos lo bastante afortunados como para recibir las lecciones que el Señor Kṛṣṇa da en el Bhagavad-gītā, nuestra vida se vuelve de inmediato exitosa. Nadie puede dar mejores instrucciones a la sociedad humana que el Señor Kṛṣṇa."
}

d["sb/4/19/32"] = {
 "purport": "El Señor Brahmā descendió para apaciguar al rey Pṛthu respecto a su continua ejecución de cien sacrificios. El rey Pṛthu estaba decidido a ejecutar cien sacrificios, y el rey Indra se tomó esto muy en serio, porque el propio Indra era conocido como el ejecutor de cien sacrificios. Así como es propio de la naturaleza de todas las entidades vivientes de este mundo material sentir envidia de sus competidores, el rey Indra, aunque era el rey del cielo, también sentía envidia del rey Pṛthu. Por lo tanto, quiso impedirle ejecutar cien sacrificios. En realidad había una gran competencia, y el rey Indra, para satisfacer sus sentidos, comenzó a inventar tantísimos sistemas irreligiosos para obstruir al rey Pṛthu. Para detener estas invenciones irreligiosas, el Señor Brahmā apareció personalmente en la arena del sacrificio. En lo que respecta a Mahārāja Pṛthu, él era un gran devoto de la Suprema Personalidad de Dios; por consiguiente, no le era necesario ejecutar las ceremonias rituales Védicas prescritas. Tales ceremonias se conocen como karma, y un devoto que está en la posición trascendental no tiene necesidad de ejecutarlas. Sin embargo, como rey ideal, era deber del rey Pṛthu ejecutar sacrificios. Así pues, había que llegar a una conciliación. Por las bendiciones del Señor Brahmā, el rey Pṛthu se volvería más famoso que el rey Indra. De este modo, la determinación de Pṛthu de ejecutar cien sacrificios quedó indirectamente cumplida por las bendiciones del Señor Brahmā."
}

d["sb/4/19/34"] = {
 "translation": "**Mi querido rey, no te agites ni te angusties porque tus sacrificios no se hayan ejecutado debidamente a causa de impedimentos providenciales. Ten la bondad de aceptar mis palabras con gran respeto. Siempre debemos recordar que, si algo sucede por disposición providencial, no debemos sentirnos muy afligidos. Cuanto más tratamos de rectificar tales reveses, más nos adentramos en la región más oscura del pensamiento materialista.**",
 "purport": "A veces, la persona santa o muy religiosa también tiene que enfrentarse a reveses en la vida. Tales incidentes deben tomarse como providenciales. Aunque pueda haber suficiente motivo para sentirse infeliz, uno debe evitar contrarrestar tales reveses, porque cuanto más nos enredamos en rectificar tales reveses, más nos adentramos en las regiones más oscuras de la ansiedad material. El Señor Kṛṣṇa también nos ha aconsejado a este respecto. Debemos tolerar las cosas en lugar de agitarnos."
}

d["sb/4/19/36"] = {
 "translation": "**Mira cómo Indra, el rey del cielo, estaba creando una perturbación en medio del sacrificio al robar el caballo del sacrificio. Estas atractivas actividades pecaminosas que él ha introducido serán llevadas a cabo por la gente en general.**",
 "purport": "Como se afirma en el Bhagavad-gītā:\n\nyad yad ācarati śreṣṭhas tad tad evetaro janaḥ sa yat pramāṇaṁ kurute lokas tad anuvartate\n\n«Cualquier acción que ejecute un gran hombre, los hombres comunes la siguen. Y cualesquiera criterios que él establezca mediante actos ejemplares, todo el mundo los persigue.» (Bg. 3.21)\n\nPara su propia complacencia de los sentidos, el rey Indra pensó en derrotar a Mahārāja Pṛthu en la ejecución de cien sacrificios de caballos. Por consiguiente, robó el caballo y se ocultó entre tantísimas personalidades irreligiosas, adoptando el disfraz de un falso sannyāsī. Tales actividades son atractivas para la gente en general; por eso son peligrosas. El Señor Brahmā pensó que, en lugar de permitir que Indra siguiera introduciendo semejantes sistemas irreligiosos, sería mejor detener el sacrificio. El Señor Buddha adoptó una postura similar cuando la gente estaba excesivamente absorta en los sacrificios de animales recomendados por las instrucciones Védicas. El Señor Buddha tuvo que introducir la religión de la no violencia contradiciendo las instrucciones Védicas sobre los sacrificios. En realidad, en los sacrificios se daba a los animales sacrificados una nueva vida, pero las personas sin tales poderes se aprovechaban de esos rituales Védicos y mataban innecesariamente a pobres animales. Por lo tanto, el Señor Buddha tuvo que negar la autoridad de los Vedas por el momento. Uno no debe ejecutar sacrificios que induzcan a órdenes invertidas. Es mejor detener tales sacrificios.\n\nComo hemos explicado repetidamente, debido a la falta de sacerdotes brahmínicos cualificados en Kali-yuga, no es posible ejecutar las ceremonias rituales recomendadas en los Vedas. Por consiguiente, los śāstras nos enseñan a ejecutar el saṅkīrtana-yajña. Mediante el sacrificio de saṅkīrtana, la Suprema Personalidad de Dios, en Su forma del Señor Caitanya, será satisfecha y adorada. Todo el propósito de ejecutar sacrificios es adorar a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu. El Señor Viṣṇu o el Señor Kṛṣṇa está presente en Su forma del Señor Caitanya; por lo tanto, las personas que son inteligentes deben tratar de satisfacerle ejecutando el saṅkīrtana-yajña. Esta es la manera más fácil de satisfacer al Señor Viṣṇu en esta era. La gente debe aprovechar los mandamientos de los diversos śāstras relativos a los sacrificios en esta era, y no crear perturbaciones innecesarias durante la pecaminosa era de Kali. En Kali-yuga, los hombres de todo el mundo son muy expertos en abrir mataderos para matar animales, que luego comen. Si se observaran las antiguas ceremonias rituales, se animaría a la gente a matar cada vez más animales. En Calcuta hay muchas carnicerías que mantienen una deidad de la diosa Kālī, y los que comen animales consideran apropiado comprar carne de animal en tales tiendas con la esperanza de estar comiendo los remanentes del alimento ofrecido a la diosa Kālī. No saben que la diosa Kālī nunca acepta alimento no vegetariano, porque es la casta esposa del Señor Śiva. El Señor Śiva también es un gran vaiṣṇava y nunca come alimento no vegetariano, y la diosa Kālī acepta los remanentes del alimento que deja el Señor Śiva. Por lo tanto, no hay posibilidad de que ella coma carne o pescado. Tales ofrendas son aceptadas por los asociados de la diosa Kālī, conocidos como bhūtas, piśācas y Rākṣasas, y aquellos que toman el prasāda de la diosa Kālī en forma de carne o pescado no están tomando en realidad el prasāda que deja la diosa Kālī, sino el alimento que dejan los bhūtas y piśācas."
}

d["sb/4/19/37"] = {
 "purport": "La manera en que el Señor Viṣṇu mata a los demonios y protege a los fieles se menciona en el Bhagavad-gītā:\n\nparitrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām dharma-saṁsthāpanārthāya sambhavāmi yuge yuge\n\n«Para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como para restablecer los principios de la religión, Yo mismo desciendo milenio tras milenio.» (Bg. 4.8)\n\nEn dos manos, el Señor Viṣṇu siempre lleva una maza y un cakra para matar a los demonios, y en Sus otras dos manos sostiene una caracola y un loto para dar protección a Sus devotos. Cuando Su encarnación está presente en este planeta o en este universo, el Señor mata a los demonios y protege a Sus devotos simultáneamente. A veces el Señor Viṣṇu aparece en persona como el Señor Kṛṣṇa o el Señor Rāma. Todas estas apariciones se mencionan en los śāstras. A veces aparece como un śaktyāveśa-avatāra, como el Señor Buddha. Como se explicó antes, estos śaktyāveśa-avatāras son encarnaciones del poder de Viṣṇu investido en una entidad viviente. Las entidades vivientes también son partes integrales del Señor Viṣṇu, pero no son tan poderosas; por lo tanto, cuando una entidad viviente desciende como encarnación de Viṣṇu, es especialmente apoderada por el Señor.\n\nCuando se describe al rey Pṛthu como una encarnación del Señor Viṣṇu, debe entenderse que es un śaktyāveśa-avatāra, parte integral del Señor Viṣṇu, y que está específicamente apoderado por Él. Cualquier ser viviente que actúe como encarnación del Señor Viṣṇu es así apoderado por el Señor Viṣṇu para predicar el culto del bhakti. Tal persona puede actuar como el Señor Viṣṇu y derrotar a los demonios con argumentos, y predicar el culto del bhakti exactamente conforme a los principios del śāstra. Como se indica en el Bhagavad-gītā, siempre que encontramos a alguien que predica extraordinariamente el culto del bhakti, debemos saber que está especialmente apoderado por el Señor Viṣṇu o el Señor Kṛṣṇa. Como se confirma en el Caitanya-caritāmṛta, kṛṣṇa-śakti vinā nahe tāra pravartana: uno no puede explicar las glorias del santo nombre del Señor sin estar específicamente apoderado por Él. Si uno critica o le busca defectos a semejante personalidad apoderada, ha de ser considerado un ofensor contra el Señor Viṣṇu y es punible. Aunque tales ofensores puedan vestirse como vaiṣṇavas, con falso tilaka y mālā, el Señor nunca los perdona si ofenden a un vaiṣṇava puro. Hay muchos ejemplos de esto en los śāstras."
}

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